Yenci Aguilar Arroyo.11 septiembre
Fabricio aseguró que su hija tiene derecho a la vacuna contra el papiloma, pues cumple con la edad requerida. Cortesía.
Fabricio aseguró que su hija tiene derecho a la vacuna contra el papiloma, pues cumple con la edad requerida. Cortesía.

Dicen que los papás son capaces de hacer lo que sea por sus hijos y sino que lo diga don Fabricio Rodríguez.

Este señor le puso un salacuartazo a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y lo ganó. El motivo fue porque los empleados del ebáis de San Rafael de Alajuela le negaron a su hija, de 10 años, la vacuna contra el virus del papiloma humano.

Rodríguez, quien confía plenamente en que las vacunas salvan vidas, puso el recurso de amparo el 23 de julio de este año y un mes exacto después la Sala IV le dio la razón dando con lugar el recurso.

“Creo en el poder de las vacunas, sé que son efectivas y los números no mienten. Me parece que las personas que se oponen a la aplicación de estos medicamentos son ignorantes, pareciera que viven en otra época”. Fabricio Rodríguez, padre de familia.

La resolución número 2019015692 de la Sala señaló que “de inmediato gire las órdenes correspondientes y adopte las medidas necesarias, dentro del ámbito de sus competencias, para que se aplique la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) a la menor de edad amparada, bajo las condiciones establecidas por criterios médicos”.

Al respecto, Xiomara Badilla, jefa de la Subárea Vigilancia Epidemiológica de la Caja aseguró que la encargada del Área de Salud Alajuela sur ya se puso en contacto con la madre de la menor para que le apliquen la vacuna.

Sin embargo, Rodríguez dice que a ellos no los han llamado para coordinar.

La aplicación de la vacuna inició el 3 de junio pasado. En esta oportunidad se beneficiarán a 35 mil niñas en todo el país. John Durán.
La aplicación de la vacuna inició el 3 de junio pasado. En esta oportunidad se beneficiarán a 35 mil niñas en todo el país. John Durán.
Limitados

Cuando este papá de dos menores y técnico judicial vio que en la escuela donde estudia la pequeña no le pusieron la vacuna, pidió a una familiar que la llevara al ebáis.

“Mi hija está en cuarto grado de la escuela María del Pilar Zumbado, en Belén de Heredia. El diecisiete de julio pasado le pedí a mi hermana que llevara a la niña al centro médico con el objetivo de que le pusieran la vacuna y allí le dijeron que ya había pasado la fecha para la colocación del medicamento y que tuvimos que haberla llevado antes de que cumpliera los diez años”, contó Rodríguez, quien además dice que su hija cumplió los 10 añitos en abril de este año.

Sin embargo, la Sala Constitucional argumentó que el Lineamiento Técnico y Operativo para la aplicación de la vacuna contra el papiloma, del 18 de febrero del 2019, destaca que la población a beneficiar con esta vacuna son todas las niñas de 10 años (sea 10 años cero meses y cero días, hasta los 10 años, 11 meses y 29 días).

Antes de iniciar el pleito legal, Rodríguez consultó en una farmacia el costo de la vacuna y cada una costaba 50 mil colones, un gasto que no podía asumir.

“Acudí a la Sala porque siento que se lesiona el derecho a la salud de mi hija. En este momento se me hace imposible pagar ese monto por cada dosis, tomando en cuenta que se deben colocar dos con seis meses de diferencia entre una y otra”, explicó.

Obligatoria. El 7 de agosto anterior, la Sala dio a conocer que la aplicación de la vacuna es obligatoria, rechazando un recurso de amparo presentado por una pequeña de 10 años quien adujo que, tras investigar en fuentes internacionales, la vacuna podría tener severos efectos secundarios.
“Creo en el poder de las vacunas”

Esta no es la primera vez en la que Rodríguez defiende el derecho a la salud de sus pequeñas ante la Sala IV. La primera fue cuando a su hija mayor le debían poner una vacuna a los dos añitos.

“Era una vacuna de las que se coloca en el esquema de la Caja. Me dijeron en ese momento que no se la podían poner porque no había y listo, no me ofrecieron otra alternativa y por eso presenté el recurso, para asegurarme que mi hija no se quedara sin el medicamento”, expresó.

La vacuna contra el VPH se coloca a niñas de 10 años. Se les aplica en total dos dosis, con seis meses de diferencia entre cada una. John Durán.
La vacuna contra el VPH se coloca a niñas de 10 años. Se les aplica en total dos dosis, con seis meses de diferencia entre cada una. John Durán.

Don Fabricio expresó que él no está insatisfecho con el funcionamiento de los hospitales y clínicas de la CCSS, sin embargo, consideró que la respuesta de los colaboradores sobre la posibilidad de ponerle la vacuna fue muy limitada.

“Siento que en muchos casos, los funcionarios de las instituciones autónomas creen que tienen la última palabra y como no están sujetos a ninguna autoridad complican la atención al usuario. A mí me rebajan el seguro con cada salario y si ellos dicen que no tienen el medicamento o no te pueden atender creen que es santa palabra y se olvidan que hay un derecho a la salud que no se puede violar”, manifestó.

“Yo creo en el poder de las vacunas, sé que son efectivas y los números no mienten. Me he informado acerca del cáncer de cérvix y del virus del papiloma humano y por eso quiero que a mi hija se le aplique el medicamento, porque así le puedo ayudar a prevenir muchas enfermedades. Me parece que las personas que se oponen a la aplicación de estos medicamentos son ignorantes, pareciera que viven en otra época”, aseguró.

La campaña de vacunación en escuelas terminará este mes de setiembre, pero si su hija, de 10 años, se perdió la visita al centro educativo y por ende no le pusieron la vacuna, puede ir a hacer la consulta al ebáis que le corresponda.