Eduardo Vega.12 octubre, 2020

La manifestación frente a Casa Presidencial se convirtió en un infierno este lunes en horas de la tarde. Las pedradas, los golpes con palos, los insultos, los madrazos y los gases lacrimógenos aparecieron por todos lados.

La marcha “pacífica” convocada para este lunes por agrupaciones como Rescate Nacional y la ANEP, poco a poco se fue calentando y los manifestantes empezaron a sacar las uñas, por lo que a eso de las de tres de la tarde se pusieron violentos y perdieron el control.

La Fuerza Pública, que reporta varios oficiales heridos, se tuvo que pellizcar y comenzó a la lanzar gases lacrimógenos para tratar de calmar la situación, incluso, algunos medios de comunicación aseguraron que mientras entrevistaban a Hermes González, representante de la Comisión pro derechos humanos, les lanzaron gas pimienta.

Al menos siete oficiales de la Fuerza Pública resultaron heridos. Cortesía.
Al menos siete oficiales de la Fuerza Pública resultaron heridos. Cortesía.

Las calles alrededor del parque Nicaragua se tuvieron que cerrar y el paso de vehículos es controlado porque la lucha entre antimotines y manifestantes se puso más ruda de lo esperado.

Lo que detonó el enfrentamiento entre oficiales y manifestantes (quienes llegaron a eso de las once a. m.), fue que ningún representante del Gobierno salió a atenderlos, por lo que cuatro horas después los ánimos se calentaron y comenzó la lluvia de piedras.

Además, que un pequeño grupo de manifestantes, a eso de las 2:45 p.m., amenazó a la Policía al informarles que a tomarían por la fuerza la Casa Presidencial, por lo que los antimotines se pellizcaron.

Como el ambiente se puso tan tenso, los locales comerciales ubicados a unos 500 metros a la redonda decidieron cerrar sus puertas por precaución.

Desde las tres de la tarde la manifestación pacífico frente a Casa Presidencial se llenó de piedras y gases lacrimógenos. Foto Alonso Tenorio.
Desde las tres de la tarde la manifestación pacífico frente a Casa Presidencial se llenó de piedras y gases lacrimógenos. Foto Alonso Tenorio.

La manifestación también convocó a un sector de los transportistas, por eso hubo algunos cabezales que estaban a menos de 100 metros de Casa Presidencial, incluso, a al menos 2 cabezales les bajaron las placas y la Policía de Tránsito se los llevó a uno de sus planteles.

En medio de la bronca pudimos ver al exfutbolista Benjamín Micho Mayorga, quien dijo: “Aquí nos están tirando gases lacrimógenos y nosotros defendiéndonos, nos están tirando con todo”.

Al menos 50 manifestantes quedaron muy afectados por los gases, quienes ayudados por sus compañeros de marcha fueron retirados del lugar.

Al ser las 3:30 de la tarde, los manifestantes se habían retirado unos 500 metros de Casa Presidencial, pero retomaron fuerza y regresaron para continuar la lucha, después de haber juntado piedras, palos y platinas.

Así comenzó la bronca frente a Casa Presidencial. Cortesía.
Así comenzó la bronca frente a Casa Presidencial. Cortesía.

Fuerza Pública reportó un oficial herido de un garrotazo, quien tuvo que ser atendido dentro de Casa Presidencial, se reportó estable.

“El comisionado Milton Alvarado Director Regional de la Fuerza Pública de Alajuela, fue agredido por una de las personas que se manifiestan frente a Casa Presidencial”, confirmó Seguridad Pública.

“Resistan, resistan, nadie se va, resistan”, era una de las muchas frases de motivación que se daban los manifestantes. “Carlos Alvarado nos ha declarado la guerra”, aseguraban otros para encender más los ánimos.

“Vengan, vengan, vámonos por atrás, por el otro lado, por atrás, porque están los policías sin gases lacrimógenos y desarmados, vamos con piedras”. Gritaban, a eso de las 3:45 de la tarde, algunos manifestantes.

Varios oficiales necesitaron atención médicos por los ataques de los manifestantes

Los antimontines avanzaron hasta el parque Nicaragua de Zapote, lanzando gases lacrimógenos y buscando dispersar a los manifestantes. “No corran, no corran, hay que unirnos en bloque como los policías”, advirtieron los jupones.

“Allá, allá hay una piedras, necesitamos alguien que traiga esas piedras para tener aquí”, dijo otro.

A las 3:55 de la tarde, los antimotines detuvieron a un manifestante y fue un momento muy tenso, ya que sus compañeros lucharon por rescatarlo, pero no lo lograron. Justo en ese momento pasó una patrulla y recibió una lluvia de piedras.

A las 4 de la tarde, al menos 30 motocicletas de la Fuerza Pública con oficiales del denominado grupo Lince, llegó a toda velocidad al frente de Casa Presidencial.

La lluvia de piedras alcanzó a varios oficiales que tuvieron que ser trasladados a la clínica Carlos Durán de Zapote. Cortesía.
La lluvia de piedras alcanzó a varios oficiales que tuvieron que ser trasladados a la clínica Carlos Durán de Zapote. Cortesía.

A las 4:20 minutos de la tarde, Fuerza Pública ya había controlado la situación, ya que en menos de 30 minutos se triplicó la presencia policial y se comenzó a respirar una tensa calma.

Al ser las 4:30 de la tarde se reportó que al menos siete oficiales de la Fuerza Pública, una mujer entre ellos, ingresaron heridos a la clínica Carlos Durán de Zapote. Dos de los heridos necesitaron silla de ruedas.

Un oficial fue trasladado de inmediato al Hospital del Trauma, de acuerdo a un reporte de personal de la clínica, los efectivos recibieron golpes muy fuertes, pero todos están fuera de peligro.

El ministro de Seguridad Pública, Michael Soto, confirmó que un sujeto de apellidos Quirós Salas, será acusado de tentativa de homicidio por agredir en la cabeza con un garrote al coronel Milton Alvarado en el inicio de la batalla campal.

A partir de la tres de la tarde se acabó la paz y comenzó la batalla. Foto Alonso Tenorio.
A partir de la tres de la tarde se acabó la paz y comenzó la batalla. Foto Alonso Tenorio.

Uno de los vecinos de Zapote, quien vive a unos 400 metros de Casa Presidencial, Adrián Rodríguez, reconoció que en su casa cayeron al menos cuatro bombas lacrimógenas y que incluso los manifestantes le ayudaron a sacarlas porque en ese lugar hay una adulta mayor en cama y varios niños; por dicha los lograron llevar al fondo de la casa y no se vieron afectados.

“Se necesita algo más que diálogo, se necesita disposición de las partes, porque ya esto no puede seguir”, dijo don Adrián.