Pastor Raymond Blanco.13 enero, 2018
Raymond Blanco, pastor de jóvenes. Foto: Rafael Pacheco
Raymond Blanco, pastor de jóvenes. Foto: Rafael Pacheco

La semana anterior les contamos tres de las excusas más comunes que usamos para justificarnos.

Todas estas excusas están sustentadas por el mismo ingrediente: las LIMITACIONES. Estas no existen son estados mentales a los que usted le da vida por la falta de compromiso que tiene con usted mismo. Se vuelven reales cuando las cree y las utiliza constantemente en su lenguaje. Termina por creer que nació para lavar carros, hacer mandados o trabajar en cualquier lugar donde haya una vacante, lo cual no quiere decir que estos trabajos no sean de honra, pero si no tiene sueños estará en el sueño de alguien más.

Ponga mucha atención a esto que le voy a decir.

Había un señor que se dirigía hacia una granja, cuando llegó lo primero que escuchó fue al perro de la casa que ladraba con mucho dolor y no paraba de quejarse.

Cuando el granjero salió a su encuentro, lo primero que le preguntó fue: "¿por qué ese perro ladra y se queja con tanto dolor?". El granjero, con una gran sonrisa, le respondió: "No te preocupes es que ese perro es muy vago y exactamente donde ese perro se acuesta todos los días hay una punta de un clavo que se sale y lo lastima tanto que pasa todo el día quejándose y con dolor". El visitante preguntó: "¿Y por qué no se mueve a otro lado para que no tenga más dolor y deje de quejarse?". El granjero respondió: "Porque seguramente la punta de ese clavo lo molesta lo suficiente para causarle dolor y quejarse, pero no lo suficiente para hacerlo moverse de ese lugar.

Eso es exactamente lo que les pasa a muchas personas que se la pasan quejándose toda su vida por no conseguir todo aquello que quisieran, pero que tampoco hacen nada por moverse del lugar en el que están. ¿Será usted una de esas personas que no está contenta con la vida que lleva y sigue sufriendo con amargura y dolor? Si es así, deje de quejarse y muévase del lugar en el que se encuentra.

No se conformes con llevar una vida de escasez y limitaciones, comience hoy mismo a caminar hacia ese lugar donde quisiera estar. Dios no nos mandó a lidiar con todo aquello que odiamos, por el contrario nos envió a buscar todo aquello que amamos.

Recuerde que el único culpable del éxito o el fracaso que vaya a tener en esta vida es usted. Elija si sigue quejándose o quita la punta del clavo de su vida.