Este lunes, Rodrigo Chaves, actual ministro de la Presidencia, llegó a la Asamblea Legislativa para reunirse con los diputados del Partido Pueblo Soberano (PPSO).
El jerarca se dio una vuelta por el Congreso, pero no para hablar con todo el mundo, sino para sentarse de forma exclusiva con los diputados de la bancada oficialista.
Según explicó Chaves, se trató de una reunión de trabajo operativo para empujar los proyectos clave que ya había anunciado la presidenta de la República, Laura Fernández.
Entre los temas que pusieron sobre la mesa están asuntos de dominio público como el caso de Crucitas, la Armonización Eléctrica y las jornadas 4x3.
¿Se reunirá también con diputados de oposición?
Al salir de la reunión, Chaves tuvo un pequeño intercambio con la prensa y ante la pregunta de si ha contemplado reunirse también con otras fracciones legislativas, dejó en claro que no piensa reunirse con diputados de oposición; solo seguirá visitando a los legisladores oficialistas.
Chaves respondió que nadie le ha pedido una reunión y soltó una frase fuerte.
“Francamente, no veo cuál sería el objetivo de ir a llevarles serenatas a personas que no están en disposición de escuchar ni a negociar”, manifestó.
Para que no quedara ninguna duda sobre su postura, el ministro reveló que ya tuvo una experiencia al intentar conversar en privado con Álvaro Ramírez, jefe de fracción de Liberación Nacional, un encuentro que describió sin rodeos como “un verdadero fracaso”.
“No duré cinco minutos antes de decirle: ‘Señor, dejo de perder mi tiempo, me paro y me voy’”, confesó el jerarca, dejando clarísima su postura.
Era algo que se veía venir
Para entender mejor la labor de un ministro de la Presidencia, tomando en cuenta que este es el enlace del Poder Ejecutivo con el Legislativo, conversamos con el politólogo Sergio Araya.
Él nos explicó en términos sencillos que, por lo general, el ministro de la Presidencia es ese puente que debe conversar con todos los partidos políticos por igual.
Sin embargo, Araya nos dice que conociendo el perfil y la forma de trabajar de Chaves, era de esperar que se alejara de ese rol tradicional de negociador con la oposición.
El experto señala que la fracción oficialista es muy numerosa (31 legisladores), pero no todos piensan igual, por lo que necesitan a una figura fuerte que los mantenga cohesionados y jalando parejo.
“La bancada oficialista es numerosa, como él lo reconoce, pero que no necesariamente es totalmente homogénea; necesita de una figura fuerte que la mantenga cohesionada y que en este caso, desde luego, que ese papel lo asume el señor Chaves.
“Es de esperar que en esta situación específica en la que nos encontramos, donde muchas de las formas tradicionales no se están llevando a cabo, justamente como lo señaló él, sea la jefatura de fracción del partido oficialista (Nogui Acosta) quien lleve la voz cantante en el diálogo con los representantes de otras bancadas o, en su defecto, el viceministro de la presidencia“, manifestó el politólogo.
La negociación sí es importante
Pese a lo que señala el ministro de la Presidencia, la actual Asamblea Legislativa ha demostrado con hechos que sí está dispuesta a negociar por el bien del país y que el diálogo es fundamental para sacar adelante los proyectos que tanto se necesitan en Costa Rica.
En los dos primeros meses de este gobierno, los diputados se han puesto las pilas y, contra muchos pronósticos, han sacado adelante iniciativas como la del Tren Rápido de Pasajeros, la de la Marina de Limón, la de Transición Energética de Recope, entre otras, que en el Congreso pasado fueron imposibles de aprobar por falta de negociación.

