Pilar Cisneros reconoció que los diputados oficialistas están aplicando una técnica en el plenario legislativo que causará la indignación de muchos.
Desde marzo los legisladores están intentando elegir los magistrados suplentes de la Sala Constitucional, pero los diputados oficialistas y otros afines a ellos han hecho que eso se convierta en una misión imposible.
Para nombrar un magistrado se requieren al menos 38 votos de diputados; eso quiere decir que no es jugando, porque se requieren acuerdos entre fracciones.
Cisneros ha sido clara en que ellos no quieren que se elijan esos suplentes en esta legislación, sino que quieren que el proceso quede para los próximos diputados; por eso están sentados en la galleta para evitar la elección.
Seis rondas de votación sin frutos
En este tiempo se han hecho seis rondas de votación: dos el 17 de marzo, dos el 15 de abril y dos este miércoles 22 de abril, pero en ninguna se han logrado los 38 votos necesarios para elegir algún magistrado.
En las últimas dos fechas en las que se han dado votaciones, ha sido evidente que varios legisladores oficialistas se han salido del plenario justo antes de que se cierren las puertas para empezar las votaciones.
El 15 de abril los oficialistas estuvieron presentes en la primera ronda de votación y se les paró la peluca cuando un candidato logró 37 votos, es decir, estuvo a uno de ser elegido. Luego de la votación, Pilar Cisneros pidió un receso y cinco de sus legisladores se salieron del plenario y se quedaron afuera durante la segunda votación, por lo que no alcanzaron los votos para el nombramiento.
Los diputados que se salieron fueron: Paola Nájera, Manuel Morales, Alexander Barrantes, Waldo Agüero y Daniel Vargas.
Según las actas de asistencia del plenario, ese día la sesión inició con 52 congresistas; en la primera votación, ya se habían salido del salón seis y otros cinco se salieron para la segunda votación.
Otra vez faltaron cinco oficialistas
Este miércoles, cuando iniciaron las votaciones para la elección de los magistrados, otra vez faltaban cinco diputados oficialistas: Ada Acuña, Waldo Agüero, Alexander Barrantes, Daniel Vargas y Jorge Rojas.
Además de los seis diputados de Nueva República, solo estaba Rosalía Brown. Otros que no estuvieron presentes fueron Leslye Bojorges, María Marta Carballo y Carlos Andrés Robles, estos últimos dos del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC). Tampoco estaba Sofía Guillén, del Frente Amplio, por la licencia de maternidad.
Rodrigo Arias, presidente del Congreso, señaló que al inicio de la sesión había 53 diputados. Cuando se dio la primera ronda, había 42 diputados presentes y en la segunda ya solo 40 diputados presentes, es decir, se habían salido 13.
“Claramente hay una intención de que no tengamos el resultado de nombrar a ningún magistrado para la Sala Constitucional y esto lo califico de muy grave. Muy grave porque la Sala Constitucional está pasando por un momento difícil desde diciembre. Hay magistrados que están enfermos, que necesitan salir a hacerse tratamientos y están sacrificando su salud para que la Sala no se paralice.
“Por otro lado, me parece que estamos violando la legislación internacional que establece obligaciones para la Sala, de compromisos de nuestro país a nivel internacional, al igual que todos los problemas que se pueden presentar con los recursos que no se están pudiendo conocer”, expresó Arias.
“Ellos lo han hecho durante 50 años”
Cisneros se contradijo, porque argumentó que no están bloqueando la votación, pero al mismo tiempo reconoce que no quiere que se lleve a cabo en esta administración, sino en la próxima, cuando el partido oficialista tendrá mayoría.
“Nosotros no estamos bloqueando el nombramiento de los nuevos magistrados suplentes; lo que estamos diciendo es que deberíamos dejar eso a la nueva Asamblea Legislativa, porque no hay acuerdo entre las fracciones. Nosotros estamos votando en blanco o anulando el voto”, expresó, sin aceptar que algunos diputados se están saliendo de las votaciones, coincidentemente.
Al preguntarle a Pilar por qué están paralizando el proceso de la misma forma en que muchas veces han criticado ese tipo de maniobras de los partidos tradicionales, se justificó.
“Ellos lo han hecho durante 50 años, han manejado a todos los magistrados que se han elegido para la Corte”, alegó.
Cisneros señala que los demás partidos quieren nombrar amigos suyos en los puestos de magistrados.
Si efectivamente no se llegaran a elegir magistrados suplentes en esta administración, los próximos legisladores tendrían que seguir con la misma lista de elegibles. Si ellos quisieran, podrían pedir al Poder Judicial nuevos candidatos; las autoridades judiciales tienen la potestad de decidir si envían nuevos candidatos o mantienen los mismos.
Actualmente, hay una lista de 18 candidatos para los puestos, de los cuales nueve fueron recomendados por la Comisión de Nombramientos del Congreso luego del respectivo análisis de atestados y entrevistas.
Los recomendados son: Fernando Lara Gamboa, Alexandra Alvarado Paniagua, Mauricio Chacón Jiménez, Roberto Garita Navarro, Aracelly Pacheco Salazar, Abraham Sequeira Morales, Kattia Araya Zúñiga, Jorge Isaac Solano Aguilar y Songhay White Curling.
La Sala Constitucional es fundamental para garantizar y proteger derechos fundamentales como salud, educación y libertad de expresión a través de recursos de amparo y hábeas corpus. Actúan como un contrapeso democrático, asegurando que leyes y actos públicos no violen los derechos humanos.
Actualmente, las funciones de la Sala están en riesgo, ya que, al no contar con magistrados suplentes, podría paralizarse el órgano constitucional en cualquier momento. Estos quiere decir que los ciudadanos podrían quedar desprotegidos.




