Hay un tema que le quita la paz y el sueño a los ticos y es la inseguridad.
La última encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR) confirmó lo que siente el pueblo: la delincuencia sigue siendo el problema número uno del país.
Esto está muy relacionado con los datos del estudio que reflejan que los ticos califican bien el trabajo del OIJ, pero mal el del Poder Judicial.
Según los datos del estudio, 4 de cada 10 personas (un 40%) dicen que la inseguridad es su mayor preocupación. Y aunque este número bajó un poco desde mayo de 2026, sigue estando muy por encima de otros problemas como la corrupción (12,9%) o el costo de la vida (7,6%).
¿Pero qué tanta fe le tiene la gente al Gobierno para arreglar el tema de la inseguridad? Pues un 54,7% de los ticos dice tener “ninguna o poca confianza” en que el actual Gobierno pueda darnos una solución a esta pesadilla.
¡El OIJ saca la cara por el país!
Si cruzamos estos datos con otra pregunta de la misma encuesta, donde se le pide a la gente calificar a las instituciones, nos topamos con algo que llama mucho la atención. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) salió con una de las notas más altas: un 7,1 (es la segunda institución mejor calificada, solo superada por la UCR).
Para entender por qué la gente confía tanto al OIJ, conversamos con el experto y exministro de Seguridad, Gustavo Mata.
“El OIJ es una policía que está día tras día desarticulando lo que ahorita más preocupa, que es el incremento del crimen organizado. El ciudadano está viendo esas balaceras en las calles, cerca de las escuelas, y el OIJ está saliendo con un trabajo exitoso en esta lucha frontal”, detalló Mata.
“¡Sin plata no hay paraíso (ni seguridad)!”
Eso sí, el exministro fue clarísimo al advertir que al OIJ y a la Fuerza Pública hay que darles plata para que puedan seguir dando seguridad.
“La tecnología es sumamente cara... El tema presupuestario no es un capricho, es una necesidad y un deber de los políticos darle los recursos”, sentenció Mata, recordando que la Fuerza Pública atraviesa una crisis con patrullas varadas y falta de personal y que el gobierno de Laura Fernández quiere recortar el presupuesto del Poder Judicial para el 2027.
La otra cara de la moneda: el jalón de orejas a los jueces
Mientras el OIJ se lleva los aplausos, la misma encuesta del CIEP dejó al Poder Judicial con una nota bastante mala, apenas un 5,8. ¿Qué está pasando ahí?
El experto en seguridad asegura que el ciudadano está dolido y preocupado porque siente que la Policía y el OIJ hacen su trabajo y agarran a los maleantes, pero los jueces los sueltan rapidito.
“Es como una puerta giratoria; por un lado entran y por el otro están saliendo”, explicó.
Mata señala que el gran problema es que los jueces fueron educados para atender una delincuencia común (robo de carros, asaltos simples), pero el crimen organizado ha pasado por encima como un tsunami y “nos agarró asando elotes, como dicen popularmente”.
“Los jueces tienen que ubicarse en la actualidad. Tienen que ver que hay delitos que impactan socialmente que no se pueden atender con herramientas anteriores”, advirtió el exministro.
Mata hace un llamado urgente para que la Corte Suprema de Justicia haga un análisis profundo y se actualice, porque el país lo exige.

