Laura Fernández, presidenta de la República, estaba este viernes haciendo un recorrido en la finca Vivoyet, en Crucitas, zona norte del país, cuando se dio un incidente en el que se escuchó una fuerte detonación.
La mandataria y unos 30 diputados de distintos partidos políticos que estaban en la zona fueron evacuados del lugar y llevados a un lugar seguro, pero ¿por qué estaban la mandataria y los legisladores en el lugar?
Desde hace semanas, Fernández informó que este viernes 19 de junio haría una visita a Crucitas y le extendió la invitación a los 57 legisladores. La idea era ver de cerca el grave daño que hay en la zona debido a la extracción ilegal de oro.
Más allá de un problema ambiental, Crucitas representa un riesgo para la zona fronteriza con Nicaragua en temas de seguridad, económico, social, entre otros.
Fernández y los legisladores pretenden buscar soluciones prontas a la difícil situación que se vive en Crucitas y la visita de campo era fundamental para eso.
En una conferencia de prensa que ofreció Presidencia desde Crucitas, luego del incidente, la mandataria se refirió al incidente y dijo que está en perfectas condiciones. Los legisladores y miembros de la prensa que estaban en el lugar también están en buenas condiciones; por fortuna, ninguna persona resultó herida.
También insistió en la necesidad de aprobar legislación que permita llevar soluciones al lugar.
El Poder Ejecutivo impulsa un proyecto de ley para comercializar el oro de Crucitas y que las ganancias queden en el país; sin embargo, muchos legisladores se oponen a la iniciativa por el daño ambiental que eso podría causar.



