Redacción .9 marzo, 2019

En una sociedad como la nuestra la pérdida de un bebé, a lo largo de los nueve meses de embarazo, resulta una verdadera tragedia. Las expectativas familiares se derrumban en un santiamén, muchas veces de manera súbita y sin encontrar una causa, lo cual genera más incertidumbre, estrés y desolación.

Cuando la pérdida ocurre en las primeras 20 semanas la llamamos aborto, porque el bebé no puede vivir fuera de la matriz materna. Después de esta etapa, hablamos de parto inmaduro y parto prematuro ya que el bebé en algunos casos puede sobrevivir fuera del vientre.

El aborto puede suceder sin dar ningún aviso, simplemente y de manera intempestiva el niño es expulsado en cuestión de unas horas. Afortunadamente es más común que vaya precedido de una serie de manifestaciones que se deben conocer para consultar al médico de inmediato.

Explicador - aborto terapéutico
Explicador - aborto terapéutico

El signo cardinal es el sangrado en cualquiera de sus modalidades. Insistir en esto es importante porque se tiende a creer que la sangre solo es de color rojo, al punto que se considera una redundancia decir sangre roja, la verdad es que la sangre puede ser rosada, negra, café, de un color herrumbre o achocolatada, y es común que en las primeras etapas de una amenaza de aborto se presenten esos colores alternos.

Este sangrado suele ser discreto, a veces es solo un pequeño manchado o una ligera muestra, aun así, debe ser motivo de consulta inmediata. Otras veces el sangrado se presenta justo cuando la mujer estaba acostumbrada a menstruar, por decir algo, el día 20, y no consulta creyendo que se trata de la regla a pesar de que sabe que está embarazada. Por eso debemos recordar que durante el embarazo no se presenta la menstruación.

La otra señal evidente de la amenaza de aborto gira en torno a la aparición de las contracciones. A la mujer primeriza le cuesta identificarlas y quizás la mejor descripción es que el bajo vientre se endurece y se genera un dolor tipo pasada o retortijón.

Así, la presencia de sangrado de cualquier color y en cualquier momento del embarazo y /o la presencia de contracciones deben motivar a la mujer a consultar cuanto antes al médico.