Eduardo Vega.5 noviembre, 2019

Don Alexánder Loría tiene 37 años y hace un mes sufrió un pequeño raspón en el empeine de su pie derecho, nada por qué asustarse; sin embargo, como él mismo nos cuenta, el asunto le pasó de castaño a oscuro cuando se le infeccionó.

“Nunca había tenido una experiencia así: una infección de tejidos blandos en mi pie derecho, ¿cómo una simple cortada puede comprometer la piel y hasta el músculo?

Un rasponcillo le puso el pie como un tamal a don Alexánder. Cortesía.
Un rasponcillo le puso el pie como un tamal a don Alexánder. Cortesía.

“Cuando uno ve como un simple raspón te lleva al hospital y ves el pie tan hinchado, caliente, rojizo, la verdad que se siente miedo. Luego, cuando van a hacerte la radiografía para conocer si te tocó hueso, realmente se pasan momentos tristes porque en el peor de los casos, te amputan, según lo que me explicaron. Tuve suerte que llegué a tiempo.

“Sufrí una leve cortada, que en principio no parecía grave, pero en cuestión de horas el pie empezó a inflamarse, se puso, como popularmente hablamos, hecho un “tamal”.

“Hielo y antibióticos en pastilla fueron los primeros métodos para buscar bajar la inflamación, pero no sirvió, por lo que tuve que ir al hospital y se determinó que la infección era tan fuerte que era necesario aplicar tres tipos de antibióticos, dos intravenosos cada 8 horas y uno en pastilla.

“Pasé hospitalizado 19 días, el antibiótico intravenoso atacó la infección los primeros siete días y desinflamó el pie. Pero tuve que quedarme más tiempo porque el asunto fue tan fuerte que se me hizo un hueco en el pie. La otra parte de todo esto es la curación, sumamente importante cómo en ese tiempo el pie va drenando y va saliendo la infección.

“Una vez que salí del hospital los cuidados continúan hasta el día de hoy. Se mantienen medicamentos en pastilla, reposo, pie arriba, curación durante prácticamente un mes más. Todo marcha de maravilla y si Dios quiere espero en diciembre retomar mi vida normal.

“La lección para muchos es que cualquier tipo de cortada puede complicarse y hay que actuar rápido porque una infección o hasta una bacteria puede comprometer la vida. Me he valido mucho de Dios en este tiempo, de mis familiares, esposa, amigos y muchos colegas que han estado pendientes de mí".

Este es el testimonio muy amablemente nos compartió don Alexánder. Su caso no es aislado, de hecho, le pasa a muchas personas en el país y por eso es que la edición 81 del Congreso Médico Nacional, que se lleva a cabo en La Fortuna de San Carlos, tocó el tema de cómo las infecciones, en muchas ocasiones, le ganan la batalla a los antibióticos.

Tuvo que estar 19 días internado porque el raspón se infeccionó y una bacteria le comió un pedazo de piel como del tamaño de una moneda de 100 colones. Cortesía.
Tuvo que estar 19 días internado porque el raspón se infeccionó y una bacteria le comió un pedazo de piel como del tamaño de una moneda de 100 colones. Cortesía.
Pierden la batalla

Durante los últimos dos años, la cantidad de casos de personas con infecciones con gérmenes resistentes a los antibióticos ha crecido hasta cinco veces, comparado a años anteriores.

De acuerdo con el doctor Jorge Chaverri Murillo, especialista en infectología, en los hospitales nacionales se presentan entre 80 y 120 casos al año.

“Cuando hay una infección muy severa y necesitamos recuperar al paciente, si no se logra identificar al microorganismo o bien, este resulta resistente, los antibióticos que usualmente se prescriben para atacar la infección dejan de funcionar”, explicó el doctor.

Al comenzar a perder el partido, los médicos se ven obligados a tratar con otros antibióticos de segunda y tercera línea (más potentes) y son más caros, podrían tener menor efectividad para combatir la infección e inclusive, pueden terminar siendo más tóxicos.

La batalla no termina, ya ahora sí va ganando don Alexánder, pero el pie sigue mirame y no me toqués. Cortesía.
La batalla no termina, ya ahora sí va ganando don Alexánder, pero el pie sigue mirame y no me toqués. Cortesía.

En el Congreso también verán temas como lo positivo y lo negativo de la vacunación y cómo enfrentar la diabetes cuando se es futbolista, incluso cuando se es un apasionado mejenguero.