Karen Fernández.14 junio
Carlos Alvarado, vecino de Montecillos de Alajuela pegó ¢300.000 con La Teja. Foto: Sucursal GN
Carlos Alvarado, vecino de Montecillos de Alajuela pegó ¢300.000 con La Teja. Foto: Sucursal GN

Don Carlos Alvarado Solórzano quedó este miércoles en un puro temblor cuando recibió la llamada que le informaba que había salido favorecido con el premio diario de La Teja.

Ese telefonazo le cayó del cielo, ya que tiene siete meses de estar incapacitado y sin recibir salario por lo que en estos momentos cualquier ayuda es bien recibida.

"Estaba en la casa cuando me entró la llamada y no cabía de la emoción, por lo que hasta me puse a temblar. Hace siete meses me quebré la rodilla en el trabajo y desde entonces he estado incapacitado", explicó el vecino de Montecillos de Alajuela.

Aunque don Carlos es un fiebre para el fútbol, él está realizado porque este sábado regresará al trabajo, después de tantos meses de estar metido en la casa, por lo que no se podrá tirar el Mundial.

Para consolarse, nos comentó que sus equipos favoritos quedaron eliminados del Mundial (Holanda e Italia) por lo que además de la Sele no tendrá mucho de donde escoger. Además nos comentó que apoya a cualquier selección menos a la mexicana, ya que según él son muy "rajones".

"Es una rivalidad sana, pero ellos también están deseando que a nosotros nos vaya mal.

"Me perderé el Mundial, pero no importa, porque vuelvo al trabajo como oficial de seguridad y eso es lo más importante para mí en estos momentos", reforzó don Carlos.

Alvarado vive en Alajuela desde que tiene diez meses, pero ni así se volvió manudo, ya que es más morado que el Monstruo por herencia familiar.

Alvarado se pegó tres tejotas con La Teja y la mitad del premio equivale a ¢150.000 en una tarjeta de regalo y la otra teja y media es canjeable en Münkel Centro Médico e incluye masaje terapéutico, servicio de dentista para limpieza dental y hasta tres calzas, exámenes de sangre y consulta médica.

Ahora verá cómo negocia con la señora que le alquila para soltarle un perro que le tiene amarrado desde hace dos meses debido a la difícil situación económica que estaba viviendo y de la que espera salir pronto de ella con ayuda de La Teja.

Antes del accidente le gustaba mucho correr y hacer ejercicio, pero ahora por la operación que se realizó (no especificó), esa saludable práctica quedó de lado y solo aprovecha para leer libros de crecimiento personal.

Como es soltero y sin hijos, Alvarado festejará el Día del Padre con su perrito Esfinge, al cual llamó así porque desde cachorrito se sienta como si fuera una figuras egipcia.