Por: Karen Fernández.  16 abril
Los exámenes de la vista permiten descubrir con exactitud, cuál es nuestro problema visual. Foto Rafael Murillo
Los exámenes de la vista permiten descubrir con exactitud, cuál es nuestro problema visual. Foto Rafael Murillo

La presbicie o vista cansada, es la pérdida normal de la capacidad de enfocar objetos de cerca.

Es un proceso fisiológico tiene lugar aproximadamente a los 40 años y se origina en la lente natural que tenemos llamada cristalino, el cual empieza a perder flexibilidad por lo que debemos alejar los objetos para poder verlos con claridad.

La presbicie afecta a todos, sin excepción, aunque nunca se haya tenido algún problema visual.

Otros síntomas asociados con la presbicia son los fuertes dolores de cabeza, el cansancio visual o necesidad de luz para leer.

Los tratamientos para combatir la presbicie por excelencia son los anteojos, y en menos medida la cirugía.

Los anteojos recomendados para que la presbicie no afecte son los lentes de lectura, los bifocales, los progresivos y los ocupacionales.

Los profesionales en salud visual de Ópticas Münkel recomiendan que los lentes de lectura sean adquiridos en ópticas reconocidas, ya que los que se adquieren en cualquier lugar, al no ser medicados, podrían afectar la calidad óptica, así como el confort de las personas que los utilizan.