Eduardo Vega.4 septiembre, 2018

Doña Cristina Rodríguez, vecina de La Trinidad de Moravia, pero nacida en Las Mesas de Cartago (eso queda en Paraíso), fue la feliz ganadora de nuestro código de la suerte el pasado lunes 3 de setiembre.

Ella se pegó ¢300 mil y no cabía de la emoción por esa tan buena noticia.

La feliz ganadora nos contó que es la segunda vez que la suerte le toca la puerta, porque hace cuatro años también se ganó ¢250 mil; sin embargo, con una gran sonrisa dice que pegar cada cuatro años, como los mundiales de fútbol, no le gusta tanto, dice que sería mejor si fuera más seguidito.

Su premio se divide en dos, ¢150 mil en una tarjeta de regalo y un certificado por otros ¢150 mil canjeable en Münkel Centro Médico, el cual incluye masaje terapéutico, servicio de dentista para limpieza dental y hasta tres calzas, exámenes de sangre y consulta médica.

Doña Cristina dice que este año el aguinaldo le cayó antes gracias al premio de La Teja. Foto GN Sucursal.
Doña Cristina dice que este año el aguinaldo le cayó antes gracias al premio de La Teja. Foto GN Sucursal.

A la suertuda no se le olvida que la primera vez que pegó pudo comprarse varios electrodomésticos que todavía están funcionando puras tejas en su casa. Incluso, recordó una coqueta máquina de hacer copos que ha sido la gran alegría de sus hijos (Jonathan, Éricka, Alexánder y Fiorella) y sus nietos.

Rodríguez es cédula tres, por eso es de corazón de papa, una cartaga pura que nos recordó aquella preciosa infancia que tuvo en Las Mesas de Cartago.

“Era otra Costa Rica, no había malicia casi en ningún lado, la gente era noble y buena.

“Yo tuve una infancia que jamás olvidaré, en una Costa Rica que por desgracia ya no existe. Uno chiquillo solo se debía preocupar por ir a jugar, andar en ríos, subirse en cuanto árbol frutal existía y correr bien rápido por los potreros, no habían rejas… ahora qué va, uno vive encerrado”, recordó con nostalgia de la buena.

Siente que La Teja le adelantó el aguinaldo y por eso le meterá mucho coco a cómo invertir la platica. Con la tarjeta de regalo espera comprar bastante comida y darse una chineadita junto a su esposo, don Rolando Rodríguez. El premio de Münkel Centro Médico también prometió aprovecharlo al máximo.