Karen Fernández.11 octubre, 2018

Miles de historias existen en cada uno de los rincones del territorio nacional de cómo el Hospital Nacional de Niños y el Club Activo 20-30, principal impulsor de las teletones de Costa Rica, les han cambiado la vida.

Hilario Luque disfruta del amor de su padre Carlos Ramírez quien ha velado por cuidarlo con esmero. Foto: Cortesía Münkel
Hilario Luque disfruta del amor de su padre Carlos Ramírez quien ha velado por cuidarlo con esmero. Foto: Cortesía Münkel

Una de ellas es la de Carlos Ramírez y Yamileth Navarro, quienes soñaban con tener un hijo, por lo que decidieron adoptar, sin embargo, los primeros intentos resultaron difíciles.

Esta pareja no se dio por vencida y un día recibió una llamada que indicaba que un menor de edad estaba sin hogar y necesitaba de una familia.

El pequeño Hilario Luque nació prematuro y con un solo pulmón, por lo que tiene una traqueotomía y requiere de oxígeno las 24 horas del día, cuando esta pareja lo vio por primera vez, decidieron acogerlo y brindarle el amor que necesitaba.

Hoy para esta familia, Hilario lo es todo y cada día les demuestra el valor que tiene la vida, que el amor crece y se puede manifestar de muchas maneras.

Ayuda nace del corazón

Debido a la necesidad de oxígeno que presenta Hilario y gracias al aporte del pueblo costarricense, Teletón le entregó un respirador para colaborar a mejorar su calidad de vida.

Así como Hilario, hoy muchos niños presentan necesidades y resulta fundamental el aporte de los costarricenses para llegar a la meta de Teletón 2018 y continuar contribuyendo a fortalecer la red pediátrica nacional.

Por eso apúntese a colaborar con la edición de este 2018, el próximo 7 y 8 de diciembre en el BN Arena de Hatillo.