La reacción que tuvo el ministro de Hacienda y de la Presidencia, Rodrigo Chaves, hacia un ciudadano que le preguntó por qué estaban pidiendo la cédula para ingresar a las actividades patrias del 14 de setiembre en Plaza Mayor en Cartago dejó a muchos con la boca abierta.
Chaves no tuvo argumentos para dar una respuesta fundamentada, por lo que prefirió decirle al hombre que se comprara un poco de crema de rosas y luego le cantó: “Lero lero, calzón de cuero, ese chiquillo llora por su ternero”, y al mismo tiempo le hacía muecas y señas con las manos.
Para entender el verdadero impacto de este tipo de comportamientos en nuestra sociedad, conversamos con la doctora María Ester Flores, psicóloga de familia y experta en educación. Ella desmenuzó la situación y dejó una reflexión muy profunda.
Un pésimo ejemplo para los colegiales y los más pequeños
María Ester empezó diciendo que imagináramos una situación de todos los días.
“Si un estudiante de secundaria en cualquier colegio público o privado de nuestra nación da ese tipo de respuestas tal cual, lo más probable es que reciba una sanción, una boleta y tengan que corregirle”, explicó la experta.
La psicóloga cuestiona qué mensaje les estamos enviando a las nuevas generaciones cuando ven a un alto jerarca (que además es expresidente) actuando de esa forma sin recibir ningún tipo de corrección.
“Los jóvenes van a decir: ‘Si lo hace un expresidente, yo también lo puedo hacer. Si a él no le ponen ningún castigo, a mí no me pueden poner ningún castigo’. Entonces, psicosocialmente, está deteriorando las relaciones de adaptación adecuadas en nuestro ámbito de desarrollo social”, advirtió Flores.
“Si un papá se comporta así, lo corrigen de una vez”
La experta también puso el ejemplo de un padre de familia que lleva a sus chiquitos a los faroles. Si él se comporta de esa forma burlona, inmediatamente la mamá o los abuelitos le llamarán la atención.
“Imagínese viendo esa escena; también los niños dirían: ‘No, papá y mamá están equivocados y mis abuelitos están equivocados porque ese señor, que es el expresidente, él lo hace y no le dicen nada’”, lamentó la doctora.
Un reflejo de violencia y posible “inmadurez emocional”
Para la especialista, este tipo de actitudes normaliza la falta de respeto en el país, desde el ámbito laboral hasta la violencia intrafamiliar.
“Hay una propuesta social de violencia por parte de las autoridades políticas”, afirmó la doctora, recordando que Costa Rica siempre ha sido una cultura de paz.
Pero, ¿qué hay detrás de la persona que reacciona así? Aunque aclaró que no puede hacer un diagnóstico formal porque no es su paciente, María Ester explicó que quienes se comportan de esa manera suelen presentar rasgos muy particulares.
“Podría significar un reflejo de narcisismo, una baja autoestima porque quienes se comportan así presentan estos rasgos. (...) Si esta persona hacia afuera trata mal y humilla y el poder hace que maltrate a los demás, podría significar que dentro de sí mismo es una persona caótica”, analizó.
La experta concluye que este tipo de reacciones (con muecas y burlas) podrían evidenciar que una persona está descompensada emocionalmente, con mucha inmadurez y falta de inteligencia emocional.
“Esto no es un sano ejemplo para nuestros niños ni para nuestros jóvenes. Y para nuestros adultos son propuestas sociales de autoritarismo y de discordia entre ciudadanos”, sentenció la psicóloga.
Esta no es la primera vez que Chaves ha tenido ese tipo de comportamientos en público, ya en otras ocasiones se ha burlado de personas que piensan diferente a él.
Una de ellas fue el día de las elecciones presidenciales cuando también le hizo muecas y señales con las manos a personas que le gritaban “fuera Chaves”.


