Karen Fernández.11 noviembre, 2020

Axel Monge, vecino de Limón, no podrá acompañar a su hija Génesis Monge Huertas, de 12 años, a su graduación en la escuela Atilia Mata.

Axel Monge y su hija Génesis no podrán compartir en la graduación de la escuela, pero siempre disfrutan tiempo juntos. Foto: Cortesía
Axel Monge y su hija Génesis no podrán compartir en la graduación de la escuela, pero siempre disfrutan tiempo juntos. Foto: Cortesía

Esto porque el protocolo de graduaciones del Ministerio de Educación Pública (MEP) especifica que solo un padre podrá estar presente junto a su hijo en esta fecha tan importante.

“Va a ir mi esposa porque qué queda, pero es un momento que uno espera como papá, ver graduarse a sus hijos y compartir con ellos ese momento”, explicó Axel.

Agregó que no está de acuerdo con lo dispuesto por el MEP, aunque sea por el protocolo de salud, cree que la situación no está tan extrema en este momento.

“Es una persona más por familia, nada más. No son tantos niños como para que sea un problema tan grande. Uno esperó este momento por seis años y no podrá disfrutarlo”, agregó el limonense.

María Ester Flores, psicóloga de familia, coincide con este padre al considerar que la decisión es injusta.

“Sí afecta. Lo que va a pasar con los niños y jóvenes es que se van a ver en medio de una disyuntiva en la que tienen que elegir cuál de los dos padres va y eso los hará sentir culpa por preferir a uno y no al otro”, explicó la especialista en temas de familia.

La también psicóloga familiar Gabriela Piedra, dice que jamás se debe poner al niño en la posición de elegir cuál va, porque eso sí perjudica emocionalmente.

Entrega

Para Flores, en la mayoría de los casos ambos padres han dado alma, vida y corazón, levantándose desde las madrugadas cuando debían llevarlos a clases presenciales y sacando la mesada para que lleven a clases. Es un esfuerzo familiar muy grande y es injusto que alguno se pierda el momento culminante.

“Es injusto tener que elegir un padre para que acompañe al hijo a la graduación. Muchos incluso podrían optar por ni ir a la graduación y solo mandar a traer el título, con tal de no fallarle a los papás y se estarían perdiendo también de un momento importante. O uno de los papás decirle que no se preocupe, que vaya la otra persona, pero el hijo sabe que ese sacrificio le puede doler mucho al que lo haga”, agregó María Ester.

Flores reitera que eso crea culpa, confusión, deslealtad y arruina el momento de triunfo y de celebración para los graduados. Considera que que, por la pandemia, sí hay que hacer limitaciones de quién va a ir, pero en cuanto a otros familiares o amigos, no con papá y mamá.

“Los progenitores son las imágenes de fuerza, de apoyo y de seguridad que tienen los niños y jóvenes de ir concluyendo etapas y que el que no esté alguno, les hace perder la seguridad. Y los papás le van a resentir al Estado toda la vida esa limitación”, agregó.

La ilusión de ver una etapa de estudios concluida se verá opacada por la presencia de solo un padre. Foto MEP.
La ilusión de ver una etapa de estudios concluida se verá opacada por la presencia de solo un padre. Foto MEP.
Ponerse de acuerdo

¿Cómo deben elegir?

Piedra considera que las parejas que viven juntas y en las que todo está en armonía, lo decidirán pensando en “neutro”.

“Si el vínculo con el niño es realmente fuerte, da lo mismo que vaya el papá o la mamá, porque cualquiera de los dos es importante en la vida del niño, el que vaya, lo hará en representación de ambos”, explicó Gabriela.

Si los padres están separados, van a tener que acudir al sentido común y no hacer pleito, que eso no se convierta en una lucha de poder.

Piedra enfatizó en que hay que pensar más en función del niño, que en la necesidad de los adultos, es igual que si el padre hubiese tenido que trabajar y no le dieron permiso para asistir o que tuvo que salir del país por trabajo.

“Son situaciones que si se asumen con tranquilidad, objetividad y calma, no van a traumatizar a nadie”, comentó Gabriela.

Disfrute posterior

Al final, las fotos del recuerdo se las podrán tomar afuera de la escuela con el niño uniformado y con su título en la mano.

El director de Enfoque a la familia, Sixto Porras, asegura que debemos entender el momento sanitario en el que estamos.

“Es una oportunidad para que los padres puedan explicar a los hijos la importancia de que hay intereses comunitarios superiores que hay que proteger”, dijo Porras.

Las reglas del juego
  • Se entregará el título al estudiante y se le juramentará. El acto debe tardar máximo una hora.
  • Solo podrá asistir un máximo de 150 personas y respetar el distanciamiento de 1,8 metros.
  • No podrán asistir personas resfriadas, con problemas respiratorios, dolor de cuerpo o fatiga, fiebre y tos.
  • Si viaja en bus o taxi, usar alcohol en gel para desinfectarse las manos.
  • Usar mascarilla desechable en el bus o taxi, no tocarla y botarla en el basurero del baño.
  • El estudiante debe ir con uniforme y cumplir con el uso correcto de la mascarilla.
  • No habrá bailes o repartición de comida en la graduación.
  • No se cantará el himno.