Marvin Gamboa.2 abril, 2018
El viacrucis de La Legua de Puriscal cumple 45 años. Foto: Marvin Gamboa
El viacrucis de La Legua de Puriscal cumple 45 años. Foto: Marvin Gamboa

El pueblo de La Legua de Puriscal celebró este Viernes Santo un viacrucis muy especial, porque es una tradición que este año cumplió 45 años de llevarse a cabo. Esa devoción fue heredada de los padres misioneros, quienes dejaron una cruz en lo alto de un pequeña montañita que pasó a llamarse cerro La Cruz.

Es una actividad que sigue creciendo año con año en esta comunidad de familias campesinas.

Los padres misioneros dejaron esta emblemática cruz en lo alto del cerro. Foto Marvin Gamboa
Los padres misioneros dejaron esta emblemática cruz en lo alto del cerro. Foto Marvin Gamboa

En la procesión participan jóvenes, adultos y niños. Inicia en lo alto del cerro, donde está una cruz que fue colocada por misioneros españoles desde el año 1973, y desde entonces doña Nelly Vargas y su hijo Carlos Montoya, junto a Gerardo Carmona y muchos otros vecinos tomaron la decisión de hacer esta procesión.

A doña Nelly Vargas no se le acaba las ganas de hacer la ruta. Foto: Marvin Gamboa
A doña Nelly Vargas no se le acaba las ganas de hacer la ruta. Foto: Marvin Gamboa
Rezos con devoción.

Los fieles hacen las 14 estaciones del viacrucis desde el cerro La Cruz hasta el templo parroquial, con un recorrido de más de un kilómetro y medio, a través de un camino quebrado.

Es una procesión muy esperada por las familias de este pueblo, a la que también se apuntan fieles de Heredia, Cartago y Alajuela.

Estos visitantes prefieren vivir la procesión típica de un pueblito rural, que termina con un almuerzo familiar que incluye rica sopa de pescado o bacalao, con tortillas, picadillos y ensaladas.

A la actividad asisten católicos de todas partes del país. Foto: Marvin Gamboa
A la actividad asisten católicos de todas partes del país. Foto: Marvin Gamboa

Don Carlos Montoya es uno de los vecinos que conoció a los misioneros españoles. "Me acuerdo muy bien de su nombre, Pedro Biscarri, español, quien fue el padre que nos dejó esta bella tradición de la que celebramos 45 años", aseguró Montoya.

Además, comentó que la cruz es un símbolo en este pueblo y para todo aquel que los visita.

Doña Nelly Vargas ya con más de 95 años, es una de las pioneras de esta procesión, en la cual ya no puede hacer el recorrido debido a su edad, es por eso que la ultima estación está frente a su casa, donde ella la espera con fe y devoción, todo para agradecerle Aquel que es nuestro salvador.

Carlos Montoya (de sombrero) conoció a los misioneros españoles. Foto: Marvin Gamboa
Carlos Montoya (de sombrero) conoció a los misioneros españoles. Foto: Marvin Gamboa