Karen Fernández.25 septiembre, 2020

El cambio en el reglamento del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) para el manejo de sitios de fauna silvestre ha generado el cierre de 100 hogares de animalitos y según la denuncia del empresario David Patey, dueño de Ponderosa Adventure Park, podrían ir por más.

Dentro de unos 20 años puede que ya no vea esta estampa en Costa Rica si no se corrige reglamento del Minae. Foto: Cortesía
Dentro de unos 20 años puede que ya no vea esta estampa en Costa Rica si no se corrige reglamento del Minae. Foto: Cortesía

Don David está como agua para chocolate porque no concibe cómo el Minae pretende imponer un reglamento que acabaría con la posibilidad de que los ticos podamos conocer especies animales africanas que están en peligro de extinción en el mundo y que acá en Tiquicia, gracias a él se ha logrado criar una pequeña familia, como en el caso de las jirafas.

Según lo que le informaron en el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), le recuerdan que la reproducción de animales en un zoológico no es permitida, por lo que no podrá continuar reproduciendo los 300 animales que viven en Ponderosa.

Es decir, que deberá castrar a los animales que tiene actualmente en el zoológico o enjaularlos para evitar que se apareen entre ellos y nazcan más animalitos.

Patey también denunció que al consultar qué pasaría con los animales si le cierran el negocio, la respuesta recibida fue que el SINAC no tiene presupuesto para hacerse cargo de ellos, por lo que deberían matarlos.

La Teja contactó a Alejandro Masís, director regional del Área de Conservación Guanacaste (ACG) para consultarle al respecto; sin embargo, nos remitió al comunicado que subieron al Facebook de ACG y pese a que dijo que en caso de duda lo llamáramos, no respondió luego la llamada.

“Sobre los comentarios expresados por el representante del Zoológico con fines comerciales Ponderosa Adventure Park, el señor David Patey, es importante destacar en ese sentido que la normativa actual, en el numeral 116 de la Ley N°7317 establece sanciones a quien, sin autorización del Sistema Nacional de Áreas de Conservación, suministre alimentos o sustancias no autorizadas a la fauna silvestre”, dice el comunicado.

Esta familia de jirafas ya no podrá seguir creciendo porque el zoológico de Ponderosa tiene prohibido continuar reproduciéndolos. Foto: Cortesía
Esta familia de jirafas ya no podrá seguir creciendo porque el zoológico de Ponderosa tiene prohibido continuar reproduciéndolos. Foto: Cortesía
Ignoraron sugerencias

Rodolfo Vargas, biólogo regente del Refugio Animal de Costa Rica y secretario de la Asociación Vita-ex situ que reúne a los 25 centros más grandes del país que manejan animales silvestres, nos explicó que la asociación desde el 2016, cuando se comenzó a redactar dicho reglamento, presentó algunas recomendaciones.

“Pusimos todas las cosas que nos parecían atroces y resulta que del borrador al publicado, no nos tomaron ni una sola sugerencia, por lo que elevamos el caso a la Sala IV que dictó tres acciones de inconstitucionalidad que aún no han sido resueltas”, explicó Vargas.

La cosa se había calmado porque el exministro del Minae Carlos Manuel Rodríguez había dicho que dieran tiempo a que la Sala IV resolviera, pero desde que anunció su renuncia, en los últimos cuatro meses, se han cerrado 100 refugios.

El refugio animal rescata 1500 animales al año y ya no podrían continuar haciéndolo. Foto: Cortesía.
El refugio animal rescata 1500 animales al año y ya no podrían continuar haciéndolo. Foto: Cortesía.

Entre lo que sugirieron fue la reproducción en zoológicos porque hay especies en peligro de extinción, como dantas y jaguares.

“Técnicamente como biólogo los animales que nacen en cautiverio, no deberían ser considerados vida silvestre porque dependen 100% del ser humano, pero uno en vida libre es un animal listo para sobrevivir, en este reglamento vienen contradicciones como esas. Para ellos todos los animales que estén en cautiverio que tengan una población en vida libre, son silvestres, eso incluiría hasta los caballos”, explicó el biólogo.

En el Refugio Animal de Costa Rica tienen el permiso vigente hasta el 2021 y con él podían reproducir especies en peligro de extinción, rescatar, rehabilitar animales silvestres y dar educación ambiental, pero en este momento les notificaron que no pueden rescatar ningún animal.

Vargas explicó que en el caso del refugio, ellos rescatan a 1500 animales anuales y un 60% de ellos son liberados. Actualmente tienen 600 animales a su cuidado.

“Lo que solicitamos es la suspensión del reglamento hasta que las acciones de inconstitucionalidad se resuelvan y que en la mesa de diálogo para reformarlo se dé cuanto antes porque todos queremos seguir trabajando en pro de los animales”, explicó Vargas.

Don Rodolfo aseguró que es un misterio qué hace el SINAC con los animales y que por más que preguntan no reciben respuesta.

¿Y la reactivación?

Lo que llama la atención es que dichos cierres se están dando en momentos en que el país atraviesa una de las peores crisis por desempleo y cuando el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) invita a pasear para tratar de reactivar el sector turístico que ha sido de los más golpeados por la pandemia.

Consultamos al ICT mediante el departamento de prensa su posición, pero nos indicaron que tendríamos que darles chance hasta este viernes para respondernos.

El serpentario Monteverde fue otro de los sitios de los que se llevaron los animales. Foto: Cortesía
El serpentario Monteverde fue otro de los sitios de los que se llevaron los animales. Foto: Cortesía

Uno de los afectados fue el serpentario móvil, de Luis Fernando Morales que daba trabajo a cinco personas y que fue la primera víctima de este reglamento.

“A mí no me cerraron, pero no me siguieron dando las guías de traslado, que son en las que indicábamos cuántos animales, de qué especie, de dónde a dónde las movilizábamos y quién era el conductor responsable, sin ellas, no podíamos ir a ningún lado”, explicó Morales.

Luis Fernando llevaba sus 30 serpientes a las escuelas para que los niños aprendieran sobre la importancia de ellas en el ecosistema y luego pudieran interactuar con los reptiles de forma segura.

Orlando Rivera, propietario de Finca Ujarrás en Buenos Aires de Puntarenas también vio hace un mes cómo se llevaron sus animales, entre ellos venados, saínos, culebras, lagartos, coyotes, avestruces, emus, lapas y algunas loras, los cuales aclara que tenían en libertad y que incluso Senasa en una revisión de rutina 15 días antes, había calificado como excelente el estado en el que estaban los animales.

Esto propició el despido de seis personas más.