Bryan Castillo.4 marzo
Los problemas en el trabajo son normales y se deben arreglar. Foto: Archivo.
Los problemas en el trabajo son normales y se deben arreglar. Foto: Archivo.

Tener problemas con los compañeros del brete es algo de todos los días y según los expertos es normal, pues la mayoría de personas ven más a los compañeros que a la propia familia.

Casi siempre estas broncas están motivadas por el estrés del día a día que provoca alteraciones, en algunos casos hasta se dicen palabras en tonos fuertes que ocasionan resentimientos, malas caras y hasta ofensas.

Lo que no es normal es que ese enojo sea el causante de sentimientos de ira u odio que incluso puedan terminar en agresiones.

Como lo que ocurrió la semana anterior en San Ramón de Alajuela, cuando un peón fue detenido por pegarle en la cabeza con la pala a su patrón.

Otras personas que estaban en el lugar le dijeron a los policías que los involucrados en el incidente empezaron a discutir por un desacuerdo laboral y de un momento a otro Jarquín agarró la pala y le pegó a su patrón.

Pablo Cruz, licenciado en Sicología y director de la firma PyR que da consultorías en Recursos Humanos y el sicólogo Josué Retana dieron ocho consejos para evitar que estos problemas le afecten en su trabajo.

Use la jupa

Cruz explicó que la persona debe poner a pensar la cabeza un poquito y preguntarse ‘¿por qué me cae mal mi compañero?’

“Si no hay una respuesta para eso entonces podríamos decir que esa persona es la del problema porque no tiene una madurez emocional adecuada y otros compañeros les pueden caer mal por el tono con el que se les habla o por como se desarrollan en el ambiente laboral, ahora si hay un motivo se debe poner en la balanza si eso es suficiente para estar enojado”, explicó.

Dos son mejor que uno

De acuerdo con el experto, una de las maneras que ayudan a quitarse ideas negativas sobre ese compañero es trabajar juntos.

“Los estudios han determinado que cuanto más se trabaje juntos, hombro a hombro, hay más probabilidad de que esa relación se convierta positiva porque se conocen más y ahí pueden alivianar esas diferencias que puedan tener, entre los dos se complemente y aprenden juntos”, rescató.

¿Le digo a mi compañero que me cae mal?

Según Cruz, algunos trabajadores en ocasiones no tienen una explicación lógica del por qué un compañero les cae mal.

A veces es porque les recuerda a alguien que en un momento los trató mal o bien por una diferencia en sus funciones.

Hablar con quien me cae mal es una buena opción para entender por qué no hay química, eso sí, con respeto.

“La gente debe entender que a un trabajo se va a trabajar, que tener discusiones es algo normal, pero que esos problemas se pueden arreglar, lo sensato es hablar y decirle ‘mirá no me gustó cómo me hablaste o el gesto que me hiciste’, en buena teoría, si son adultos, deberían arreglarse”, explicó.

No quiero hablarle

Retana fue claro en que se deben agotar todas las vías para tratar de llegar a un acuerdo, si la persona no quiere hablar con la otra y siente que eso está afectando su rendimiento, lo debe comunicar a su jefe inmediato.

“Si el tema ya es insostenible por las diferentes razones que hayan, a la primera persona que se le debe informar es al jefe, luego a los encargados de Recursos Humanos para tratar de llegar a una solución, como un cambio de horario”, explicó.

Deben comunicarse

Estar en el trabajo representa ser profesional en lo que se hace, de acuerdo con Cruz, si alguien no entiende esto, lo que está haciendo es perjudicando a la empresa que le deposita el trabajo.

Hablar con una persona que no es de mi agrado en el ambiente laboral es necesario, más si están en un mismo departamento.

“Hay que entender que para algunas funciones del trabajo es necesario hablarse, para eso no hay que ser amigos, simplemente es ser compañeros para llevar a cabo un trabajo que es por el que finalmente pagan”, agregó.

Renunciar es una opción pero...

El experto aseguró que la salida más sencilla es renunciar; sin embargo, no es lo más sensato.

“Esta salida solo le pone fin al tema en ese trabajo, eso no significa que esa persona no pueda tener un problema similar en otro. Si no quiso resolver el problema en el lugar donde labora, lo más aconsejable es buscar ayuda”, explica Cruz.

Su salud se jode

El estrés provocado por problemas de este tipo son los causantes de enfermedades sicosomáticas, como gastritis, colitits, cistitis, entre otras.

“Además de afectar la salud, todo esto también influye de manera negativa en el rendimiento laboral, que podría ocasionar un despido”, agrega Cruz.

Sus amigos no son sus amigos

Josué Retana aseguró que uno de los mayores enemigos que tienen al momento de intervenir como profesionales son las amistades del trabajador.

“A veces los amigos dan consejos como ‘péguele a ese mae’, ‘no se le deje’, esos comentarios son basados en opiniones de ellos y no en profesionales como nosotros que podemos ayudar y dar una opinión basados en un análisis”, destacó.