Karen Fernández.5 octubre, 2019

¿Quiere ir a visitar a una amiga con cáncer y no sabe con qué chinearla?

Pues la comida siempre será un gran detalle, pero las pacientes que padecen cáncer de mama no pueden comer cualquier cosa.

Por eso la nutricionista Diana Mora, voluntaria de la Fundación Anna Ross, da algunos bolados para todas esas personas que quieren visitar a una pariente o conocida con esta enfermedad y no saben qué gallito llevarle.

Una ensalada completa como esta, podría llevarle a su amiga si llega de visita. Foto: Nina Cordero
Una ensalada completa como esta, podría llevarle a su amiga si llega de visita. Foto: Nina Cordero

“Cuando se trata de cáncer de mama se tiene que tener en cuenta si es dependiente de hormonas o no, porque si lo es, debe limitar el consumo de lácteos”, contó la nutricionista.

Puede comer muchas frutas y vegetales, entre más variadas mejor porque son ricas en antioxidantes y además porque ayudan a proteger las células buenas, que tienen que estar fuertes para luchar contra las cancerígenas.

“Una buena idea sería llevarle pinchos de frutas o fruta picada, para que la guarde. O una ensalada verde, preferiblemente”, Diana Mora, nutricionista

El maní, las nueces o almendras son ricas en calorías y por la cantidad de proteínas y grasas saludables que tienen, le van a ayudar en el proceso de recuperación.

Un dip de atún con mayonesa light también es una buena idea, así como un sandwich de atún con lechuga y tomate, o galletas integrales o de avena.

Por su parte, el doctor Stiff Masís, vicepresidente del Colegio de Profesionales en Nutrición nos dio otras recomendaciones como los palitos de zanahoria o apio, con dip de yogurt natural o griego.

También sugiere prepararle un sandwich de mantequilla de maní o marañón, con jalea baja en azúcar o ensaladas aderezadas con aceite de oliva o canela. O puede llevarle un hummus, pues los garbanzos, al igual que las lentejas y los frijoles, son muy beneficiosos en el tratamiento.

Los vasitos de gelatina baja en azúcar, galletas saladas bajas en sodio o sandwich de huevo o queso son buenas opciones para llevarle, pero a veces la familia abusa y solo les quiere dar gelatina o sopas y eso no es bueno, indicó el nutricionista.

Puede llevarle también un pollo asado sin grasa y tomar té verde natural.

Nada de esto

Por el contrario, lo que no debe llevarle es repostería, postres o algún embutido, por los altos contenidos de grasa y aditivos químicos, que ya de por sí la quimioterapia le está metiendo bastante químico al cuerpo, como para agregar más a la mesa.

“Tampoco le lleve ninguna bebida alcohólica, gaseosas o bebidas azucarada porque además de hacerla ganar peso y acumular grasa (lo cual es malo en su condición), a las células del cáncer les gusta el azúcar para alimentarse y lo que queremos es que se mueran, no que se multipliquen”, explicó la nutricionista.

A la que tiene que hacerle la cruz es a la repostería, porque las harinas blancas y azúcares son malas en el tratamiento de cáncer. Foto: Albert Marín.
A la que tiene que hacerle la cruz es a la repostería, porque las harinas blancas y azúcares son malas en el tratamiento de cáncer. Foto: Albert Marín.

Si ya venció la enfermedad, no se descuide con la alimentación, aunque si puede darse un gustico de vez en cuando en el café, pero sin abusar.

“Es muy común que con el afán de ayudar a curarse, familiares y amigos busquen remedios en internet para sugerirle que tome, pero antes de hacerlo, siempre pregúntele al médico si puede, porque eso podría afectar la quimioterapia”, recalcó Mora.

Importancia de la alimentación

El cáncer ataca las células del cuerpo y es importante que la paciente esté bien alimentada y nutrida para soportar el tratamiento y que los efectos secundarios sean los menos posibles.

“Es común que pierdan el apetito, por eso lo mejor es que tengan meriendas constantes, aunque no coman las tres comidas fuertes diarias, eso les ayuda a mantener su peso, sentirse mejor, mantener las reservas de nutrientes, disminuir el riesgo de infección, sanar y recurarse más rápido”, explicó Masís.

El ácido fólico es una vitamina B presente en las hojas verdes, por lo que podría llevarle una sopa o ensalada de espinacas. Esto porque hay estudios que muestran la relación entre el riesgo de cáncer de mama y páncreas entre quienes tienen bajos niveles de ácido fólico.

Las proteínas de las carnes blancas son importantísimas para mantener la masa muscular necesaria.

“Deben comer alimentos ricos en antioxidantes con vitaminas A, C y E presentes en las frutas, verduras y alimentos integrales como el Kinoa, cebada y arroz integral. Esos carbohidratos son los permitidos y muy necesarios”, agregó Masís.

La nutricionista recalcó la importancia de mantenerse bien hidratada ya sea con agua, el líquido de las frutas o con tés.