Franklin Arroyo.21 agosto

Setenta y cuatro de cada 100 maestros de escuelas consideran que la lectura es una acción obligatoria y que da poco placer. Ya entendemos por qué nuestros estudiantes leen tan mal...

Eso lo dice el sétimo estudio del Estado de la Educación, que se dio a conocer este miércoles, el cual también arrojó que casi todos los profes (98 de cada 100) leen el programa de Español (el que se actualizó en el 2014), pero apenas 55 lo aplican.

La lectura debería ser un deleite para los niños. Foto: Archivo.
La lectura debería ser un deleite para los niños. Foto: Archivo.

“El setenta y cuatro por ciento de los docentes ve la lectura como un ejercicio obligatorio, ajeno al gusto y al placer propios de esa experiencia. Es probable que los espacios destinados a motivar la lectura (con los estudiantes) sean restringidos”, dijo Katherine Barquero del Estado de la Nación.

El informe detectó las dos principales prácticas usadas por los docentes para enseñar a leer.

La primera es no interrumpir mientras el estudiante lee en voz alta, que lo hacen 85 de cada 100 maestros y la segunda es no comentar experiencias personales en las actividades de lectura (66 de cada 100 profes lo practican).

“Estas prácticas no se les debe otorgar un mayor énfasis, ya que se aleja de la política nacional que busca un enfoque comunicativo y funcional de la lengua”, agregó Barquero.

En otras palabras, lo que el Ministerio de Educación Pública (MEP) quiere es que haya mayor comunicación entre docentes y estudiantes a la hora de enseñar a leer, que los alumnos puedan responder preguntas con argumentación y así fortalecer el razonamiento y la comprensión de lectura.

Lamentablemente, el informe dice que solo la mitad de los maestros dentro del GAM cuentan con el perfil idóneo que requiere el MEP.

65 escuelas de cada cien registró una disminución en su matrícula, sobre todo en Desamparados, San José Central y Cartago

El estudio también reveló que 93 niños de cada 100 van a instituciones que no imparten el programa completo y se logró comprobar que la calidad de la enseñanza en las aulas dista mucho de los parámetros exigidos por el MEP.

“Es importante asegurar que los maestros que imparten primer grado también impartan el segundo para conseguir la continuidad y el logro de los procesos de lectura inicial”, añadió Barquero.

Pero si las malas noticias están en las aulas escolares, qué decir de los niños de preescolar que llegan a la escuela sin saber leer.

Hay deficiencia en la educación preescolar. Foto: Archivo / Ilustrativa
Hay deficiencia en la educación preescolar. Foto: Archivo / Ilustrativa

Fuera del Gran Área Metropolitana (GAM), 82 niños de cada 100 fueron valorados como de bajo rendimiento y apenas 18 de cada 100 con buen rendimiento.

Dentro del GAM los números se revierten un poco y los niños de bajo rendimiento son 36 de cada 100 y 64 son de buen rendimiento.

Según el estudio, una de las posibles causas es que los docentes que imparten la educación preescolar se actualizan muy poco y no se interesan en participar en investigaciones.

“Son profesionales poco propensos a la investigación y al desarrollo de capacidades innovadoras, lo que puede inducir a que sus estudiantes casi no apliquen la investigación dentro del aula”, dijo Jennifer León, del Estado de la Nación.

Narco juega sucio

En cuanto a la secundaria, el informe dice que 15 de cada 100 personas, menores de 20 años, que fueron detenidas en el 2017 por delitos relacionados con drogas deberían ser atendidos por el sistema educativo.

El informe afirma que ese 15% de detenidos deben estar en las aulas recibiendo materias como Matemáticas, Biología y Español.

Muchos jóvenes detenidos son menores de 20 años. Foto de Raúl Cascante
Muchos jóvenes detenidos son menores de 20 años. Foto de Raúl Cascante

El estudio dice que en el 2018, 20 de cada 100 decomisos de drogas ocurrieron a menos de 100 metros de colegios y 30 de cada 100 ocurrieron en un rango de 100 a 500 metros.

“Esta cifra revela la grave exposición a la problemática en que está la población de esa edad, que en principio, debería estar en el sistema educativo”, dijo Dagoberto Murillo, quien hizo el informe de secundaria para el Estado de la Nación.

El informe agrega que factores como la pobreza, el desempleo y los decomisos de drogas están asociados de forma directa con la no presencia de estudiantes en las aulas.

Por lo que, conforme aumenta el tráfico de drogas y estos eventos se ubican más cerca de los colegios, la exclusión tiende a ser mayor.

También se determinó que la exposición al narco genera más bajo rendimiento en Matemáticas y Ciencias.