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Refugiada nicaragüense en C.R: “No me voy a esconder, si me quieren matar, que me maten”

La defensora nicaragüense de los derechos humanos ya sufrió dos atentados en suelo costarricense, en el último le apuntaron con una pistola en la cabeza

Trabajando y sonriendo a medias para evitar llorar nos atendió Rayza Hope, una activista por los derechos humanos nicaragüense que se refugió en Costa Rica en el 2018 porque estaba, y dice estar, en la lista de la muerte de Daniel Ortega.

Rayza Hope, es el nombre artístico de una activista nicaragüense refugiada en Costa Rica y que este 2021 sufrió ya dos atentados contra su vida.

Nació en León el 9 de diciembre de 1977, mientras su país estaba en guerra y le duele en el corazón que esa condición siga 44 años después. “Mi pueblo no descansa desde hace muchos años”, asegura.

Hizo la escuela y el colegio en la institución educativa que se llama Pureza de María y en la UNAM-León estudió leyes y además es cantautora y tiene tres hijos.

¿Tenía partido político en Nicaragua?

No. Nunca estuve en uno. Lo mío ha sido siempre la defensa de los derechos humanos de todas las personas, sin banderas políticas.

¿Cuándo comenzó como activista?

Hace unos quince años con el tema del ambiente por el tema de la siembra de maní en mi país, después luché en el tema de la violencia contra la mujer; siempre en grupos independientes, sin banderas políticas.

Rayza Hope, es el nombre artístico de una activista nicaragüense refugiada en Costa Rica y que este 2021 sufrió ya dos atentados contra su vida.

En el 2018, como siempre fui activista ambiental, estuve de lleno cuando sucedió la quema de Indio Maíz (una reserva biológica a la que el fuego le destruyó 5.000 hectáreas; el Gobierno actuó hasta tres días después), porque para nosotros fue un incendio provocado porque el Gobierno ocupaba esas tierras para darle paso al canal interocéanico.

En esas mismas fechas comenzaron los problemas por las reformas a la seguridad social que querían imponer Ortega y Murillo y también salí a protestar a favor de los adultos mayores y sus pensiones.

¿Cuándo siente que comenzaron a perseguirla?

Desde el 2018 arrancó la represión contra los activistas. En ese mismo 2018 empecé a sufrir ataques. El 18 de abril del 2018 fue el primer ataque a mi casa, llegaron más de 50 hombres a gritarme traidora de la patria, golpista; me amenazaron y estaba sola con mis hijos.

¿Fue después de eso que se vino para Costa Rica?

No. Seguimos haciendo marchas, luchando por nuestro derecho a protestar, a la libre expresión, a organizarnos. El 20 de abril del 2018 tuvimos el asesinato de Álvaro Conrado (estudiante nicaragüense) de un disparo en el cuello y también a otros estudiantes. Eso provocó más marchas, más lucha, amargamente también más muertos.

Rayza Hope, es el nombre artístico de una activista nicaragüense refugiada en Costa Rica y que este 2021 sufrió ya dos atentados contra su vida.

El 30 de mayo, Día de las Madres en Nicaragua, hubo una gran marcha en Managua y yo estuve. También hubo asesinatos. En junio seguimos las protestas, levantamos barricadas en los barrios y ayudaba llevando medicinas y lo que ocuparan los protestantes. Para agosto del 2018 ya no pude volver a mi casa, me mantuve en Nicaragua, pero era peligroso para mi vida ir a mi hogar; estuve en casas de seguridad y en setiembre nos hicieron amenazas directas y sabíamos que si me quedaba, me matarían, por eso me vine para Costa Rica.

¿Cómo vino a Costa Rica?

Sin nada. No pudimos sacar nada de la casa. Nos dieron albergue el primer mes y después a correr por un trabajo y a poner en regla mi condición migratoria, soy refugiada política. Comencé a vender frutas en las calles de San José, algo que para mí fue duro porque yo en Nicaragua era empresaria; sin embargo, entendí que era lo que debía hacer y lo hice con orgullo.

¿Se vino sola?

No. Con mi esposo. Me reservo el nombre. Quedaron allá mis tres hijos.

Rayza Hope, es el nombre artístico de una activista nicaragüense refugiada en Costa Rica y que este 2021 sufrió ya dos atentados contra su vida.

¿La han amenazado aquí?

Este 2021 he vivido situaciones muy duras. El 4 de abril me asaltaron junto a mi esposo, nos robaron todo, fue algo extraño y nos asaltaron nicaragüenses; sentimos que fue un ataque político.

El 3 de octubre sí viví un verdadero atentado junto a una amiga nicaragüense también exiliada. Ahí sí fue algo con amenazas directas, fue un solo hombre armado, entró al negocio cuando estábamos cerrando, de noche, nos puso un arma de frente y nos dijo una frase que hizo famosa Rosario Murillo: ‘Dejen de joder hijos de p…’. Sentí que nos iba a matar.

Rayza Hope, es el nombre artístico de una activista nicaragüense refugiada en Costa Rica y que este 2021 sufrió ya dos atentados contra su vida.

¿No es mejor cuidarse?

No me voy a esconder, si me quieren matar, que me maten. No le he hecho nada malo a nadie, lo único que hice y hago es defender los derechos humanos en Nicaragua y lo sigo haciendo aquí por mis hermanos nicaragüenses.

¿Qué pasó con su hija hace menos de un mes?

Mi hija murió el 28 de noviembre. Fue encontrada de una forma que toda la familia está impactada, pareciera que vivimos una pesadilla. Una muerte que no es muy clara, sobre todo que se hizo ver que fue un suicidio, pero la familia se niega en aceptarlo así porque ella era muy viva, con mucha comunicación y con herramientas para superar momentos de tristeza. Su cuerpo muestra signos de violencia.

Eduardo Vega

Periodista. Bachiller en Análisis de Sistemas de Información. Egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Miembro activo de la Federación de Periodistas Deportivos de América y miembro activo de la Asociación Internacional de Prensa Deportiva.

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