Eduardo Vega.19 mayo, 2019

La receta electrónica llegó a la Caja para quedarse, así que es mejor que la aceptemos sin ningún miedo porque ya los 29 hospitales públicos la usan todos los días.

No le tenga miedo a la receta electrónica, más bien es una gran salvada para usted. Cortesía.
No le tenga miedo a la receta electrónica, más bien es una gran salvada para usted. Cortesía.

Desde marzo pasado el doctor Esteban Vega de la O, de la coordinación nacional de servicios farmacéuticos de la Caja, advirtió que con la llegada de la receta electrónica estaba naciendo un problema y era importante atacarlo de inmediato.

El bejuco nuevo es que los pacientes no retiran los medicamentos que les recetaron electrónicamente porque no les dan papelito, por lo que la gente cree que no les mandaron nada y no van a la farmacia a retirar su tratamiento.

Ahora el doctor envía la receta directamente y por computadora a la farmacia. Lo único que el paciente debe hacer es ir a la farmacia a retirar el medicamento con el comprobante que el mismo doctor le da al salir del consultorio médico, ya no tiene que ir a dejar la receta.

Todos estos cambios son fundamentales porque la Caja entrega muchísimas medicinas a diario. Solo el año pasado despachó 86,4 millones de medicamentos y para ello dispone de 503 farmacias.

Para marzo pasado había crecido en un 8% el problema de las personas que fueron recetadas electrónicamente pero que nunca retiraron sus medicamentos y la bronca es, principalmente, en los hospitales donde se comenzó a usar la receta electrónica.

Ya uno no tiene que llevar la receta del doctor a la farmacia, ahora el médico lo hace directamente por computadora. Cortesía.
Ya uno no tiene que llevar la receta del doctor a la farmacia, ahora el médico lo hace directamente por computadora. Cortesía.

El doctor Vega de la O, aseguró que con la receta electrónica:

  • Se previenen errores de medicación a nivel de interpretación de la prescripción, especialmente en lo que se refiere a dosis, frecuencia y duración del tratamiento.
  • Se evita que las recetas de pacientes con padecimientos crónicos pierdan legibilidad y evita que en la farmacia no se entienda lo que se recetó.
  • En caso de alguna corrección que requiera la prescripción, esta puede efectuarse en forma electrónica entre el servicio de farmacia y el médico o el odontólogo tratante.
  • El personal de salud vinculado con la atención puede visualizar todos los medicamentos que la han recetado a un paciente a nivel de la consulta ambulatoria, hospitalización y emergencias y urgencias.
  • Se logra que las personas que reciben atención en un hospital especializado o nacional puedan recibir los medicamentos en la sede del Ebáis donde está adscrito y no se tenga que caminar grandes distancias en busca de sus medicinas.