Karen Fernández.4 mayo, 2018
Guillermo Valdez, descubrió el casco de la embarcación que este sábado será declarado como el primer pedazo de barco naufragado descubierto en el Caribe Sur. Foto: Cortesía de María Suárez
Guillermo Valdez, descubrió el casco de la embarcación que este sábado será declarado como el primer pedazo de barco naufragado descubierto en el Caribe Sur. Foto: Cortesía de María Suárez

En el Caribe Sur, Limón, están entusiasmados por los recientes hallazgos en el mar que permitirían desarrollar un nuevo atractivo turístico, en esta bella zona, que además de permitir mayores ingresos a la comunidad, tienen un gran valor histórico y cultural.

Este sábado en el salón Liberty Hall, de Puerto Viejo, el departamento de Antropología e Historia del Museo Nacional de Costa Rica presenta el primer pecio (pedazo de una nave que ha naufragado) registrado en el Caribe sur de Costa Rica.

Se trata de varias piezas de un barco que tiene una historia que aún no ha sido contada. Se cree que se trata de la nave Daisy Gray, pero aún están haciendo estudios para confirmarlo.

Dicha embarcación fue descubierta por el buceador de Punta Uva Dive Center, Guillermo Valdez, el 10 de febrero anterior en el Refugio Gandoca Manzanillo (ReGaMa).

"Ese pedazo de barco, que nos parece que es el casco, lo encontré porque el mar bajó, parece que estaba enterrado y lo dejó al descubierto. Yo buceo en esta área desde el 2004 y tuve la suerte de avistarlo y lo publiqué en el perfil de Facebook y a partir de ahí se hizo viral y llegó a buzos e investigadores de la UCR y del Museo Nacional. Para mí es algo muy importante porque seguramente es lo más grande y valioso a nivel cultural e histórico que habré descubierto en el mar y lo es también para el Caribe sur que es la que se va a beneficiar con ello", explicó Valdez.

Gloriana Brenes, coordinadora del Centro Comunitario de Buceo Embajadores del Mar (CCBE), explicó que la zona donde se encontró el barco hundido consta de unos seis kilómetros, en donde por lo menos se estima que hay un naufragio más, muy grande, que los pobladores que hoy tienen 91 años o más, vieron llegar a Manzanillo en 1954 y, "del que hemos encontrado otras 17 piezas regadas por toda la orilla de la playa, casi hasta llegar a Manzanillo".

Cerca de ahí también está el Yicel, un barco carguero panameño que encalló en la playa en diciembre pasado.

"Le vamos a pedir a la empresa y a la compañía aseguradora que lo dejaron aquí botado, como basura, que financien la preparación para convertirlo en un arrecife artificial del ReGaMa. Los arrecifes son generadores de oxígeno y son los que pueden contribuir a disminuir los efectos del calentamiento global", agregó Brenes.

María Suárez junto a uno de los jóvenes capacitados en buceo arqueológico. Foto: Cortesía María Suárez
María Suárez junto a uno de los jóvenes capacitados en buceo arqueológico. Foto: Cortesía María Suárez

El grupo ha encontrado, entre otras cosas, el motor, la caldera y los brazos de la grúa de un maderero a vapor, parecido al descrito por los adultos mayores de la comunidad caribeña.

"Estábamos mi cuñado y yo con un amigo pescando aquí en Manzanillo un día (18 de abril de 1954) y lo vemos venir a lo lejos. Parecía un fantasma, porque al principio solo veíamos el humo en el horizonte y cuando nos acercamos vimos el barco que venía ya de lado, avanzando, pero sin gente. Decidimos acercarnos porque mi cuñado era el único que tenía bote con motor, él me mandó a la orilla mientras ellos se subieron al barco, lo encontraron en llamas y con grandes cargas de madera de pino cortada en cuadros. Lo acompañamos hasta que pegó en la arena donde hoy se ubica Almendros y Corales, pero hay pedazos de barco por todo esto. Tenía una sábana con el nombre de Daisy Gray", contó Wilford Taylor, conocido como "Manucú", a CCB Embajadores durante su investigación.

Herencia al país

Además de los proyectos turísticos, la empresa de buceo le propuso al Consejo Regional de Áreas de Conservación (Corac) convertir el lugar en una zona arqueológica marítima, ya que actualmente el refugio no cuenta con una, como sí existe en Cahuita.

Mapa de la propuesta del Centro Comunitario de Buceo embajadores, para declarar y regular la zona arqueológica marina del Refugio Gandoca Manzanillo. Foto: Cortesía María Suárez
Mapa de la propuesta del Centro Comunitario de Buceo embajadores, para declarar y regular la zona arqueológica marina del Refugio Gandoca Manzanillo. Foto: Cortesía María Suárez

"Esto le dará un perfil histórico - cultural al ReGaMa que evidencie que en el Caribe sur no solo protegemos la naturaleza, sino también la cultura que está en el fondo de los mares", enfatizó Gloriana, quien también es voluntaria del Museo Nacional.

La gente podrá hacer visitas guiadas al arrecife, también podrá bucear guiada por buzos arqueólogos que explicarán la historia y muestran las piezas.

La experiencia permitió crear protocolos para actuar en caso descubrir piezas arqueológicas y encallamiento de barcos.

También buscarán crear museos regionales comunitarios con las piezas que han estado en custodia de la población a través de los años, porque desean que estas sigan en sus pueblos.