Shirley Sandí.4 abril

El reconocido sacerdote exorcista español, José Antonio Fortea, asegura que con la pandemia del coronavirus estamos viviendo un pasaje del Apocalipsis que señala claramente la Biblia.

El padre José Antonio Fortea padece coronavirus covid-19.
El padre José Antonio Fortea padece coronavirus covid-19.

Fortea visitó las instalaciones de La Teja en los inicios de este periódico, en el 2007, para conversar sobre los exorcismos que había realizado alrededor del mundo.

Este 30 de marzo grabó un mensaje que difundió por Youtube, donde habla de la pandemia desde su casa, en España, ya que está confinado porque asegura que sufre de COVID-19, pero que no está grave.

Con un poco de tos, pero con la serenidad que lo caracteriza, este sacerdote sostiene que hemos vivido en una sociedad espiritualmente enferma que vivió a espaldas de Dios e incluso se considera dios y que lo que está ocurriendo es una enseñanza divina y lo que nos debe preocupar es la salud del alma.

Agrega que viene un tiempo de tribulación que no será corto (lo calcula de unos 15 años) antes de que haya una restauración en Cristo de la sociedad.

Fortea indica que San Juan predijo lo que está sucediendo en la actualidad, en el capítulo 6 versículo 8 del libro de la Revelación.

"Miré y había un caballo de un verde pálido, el nombre de su jinete era Muerte y el ades (el infierno) le seguía.

“Les fue dada autoridad sobre una cuarta parte de la tierra, para matar con la espada, el hambre y la peste y con los animales salvajes de la tierra”, leyó el sacerdote.

Las escenas de cadáveres y ataúdes tirados en media calle en Ecuador, son dantescas. (Photo by Enrique Ortiz / AFP)
Las escenas de cadáveres y ataúdes tirados en media calle en Ecuador, son dantescas. (Photo by Enrique Ortiz / AFP)
Con permiso de Dios

Fortea explica que este capítulo 6 se ha cumplido en muchos momentos de la historia porque es un libro de enseñanzas para cada generación y que ahora se está cumpliendo de un modo parcial. Y resaltó que este tipo de cosas, como las pandemia, existen porque Dios las permite.

El sacerdote explica que el primer jinete simboliza a una guerra lejana, el segundo a una guerra cercana y el tercero, el hambre.

El cuarto es el que relaciona con el COVID-19.

“El cuarto jinete es la peste. Dios ha contenido la peste durante todo este tiempo, ahora hay porque lo ha permitido. Dios ha contenido a ese jinete cuyo nombre es la muerte, pero ahora le ha dicho ‘ve’.

"Estos cuatro jinetes del Apocalipsis inscriben su acción en un tiempo en el que por fin Dios quiere rehacer las cosas, porque después vendrá el milenio del reinado de Cristo. No es la venida de Jesús a la Tierra, porque después de la apertura de los siete sellos hay varios centenarios más, eso ocurrirá más adelante”, aseguró.

El hospital Covid-19 de Costa Rica ya recibió su primer paciente.
El hospital Covid-19 de Costa Rica ya recibió su primer paciente.

Fortea asegura que todas estas hambres, guerras, muertes son pruebas para el justo.

“Los cuatro jinetes del Apocalipsis han recorrido países concretos, Francia en la primera guerra Mundial, Japón en la segunda, y lo hacen después de una situación pos facto, cuando otro tipo de perdón no era razonable y tenía que venir la expiación a través del sacrificio y el dolor.

"No solo podemos canturrear que “Dios es bueno” y que no hace estas cosas, porque también llegan momentos, como la época del profeta Jeremías, cuando Él entra en otra fase. Yo siento en mi corazón que esta peste es el umbral, la puerta de entrada para entrar a un tiempo de tribulación.

“Una sociedad que se ha olvidado de Dios, que ha conculcado (está en contra de) sus mandamientos, que ha tenido su becerro de oro y le ha dicho “no te necesito”, ¿Por qué no vamos a pensar que es un tiempo de castigo? Por supuesto que morirán justos e injustos, gente muy buena e inocente”, sostiene este famoso cura.

“Pero lo que se busca, desde una perspectiva bíblica, permitiendo la peste, es la salud de la sociedad y su restauración”, José Antonio Fortea, sacerdote.

Eso sí, Fortea asegura que dicha restauración no se conseguirá con la crisis sanitaria y económica del COVID-19, que ya suma un millón de contagiados en el mundo y más de 50 mil muertos, sino que sostiene que es solo un paso de un camino largo de unos 15 años, pero considera que no durara más de ese tiempo.

“Porque Dios tiene prisa en cambiar la sociedad, y que no se convierta en una ‘fábrica de degradación de las almas’, que es lo que a su criterio estaba sucediendo con la destrucción de los matrimonios y de los hijos", dijo.

Pero reitera que habrá tiempo suficiente para comprender lo que sucede y arrepentirse.

Faltan tres jinetes más: la guerra, otro más que es otro tipo de guerra más fuerte (que no detalló) y el hambre.

El sacerdote aboga a los creyentes para que dejen que Dios actúe, que no se agobien, y que de una vez ayuden al prójimo, lo animen y lo consuelen.

Trayectoria. José Antonio Fortea Cucurull (Barbastro, España, 1968) es sacerdote y teólogo especializado en demonología. Cursó sus estudios de Teología para el sacerdocio en la Universidad de Navarra. Se licenció en la especialidad de Historia de la Iglesia en la Facultad de Teología de Comillas y cursa un doctorado en Teología en Roma.