El restaurante Burger King llamó la atención de sus clientes con una colorida promo que acercó a más de un payaso a su restaurante del parque de la Paz.
Resulta que todos los que llegaran este sábado disfrazados de esa forma se iban va llevar un Whopper gratis valorado en ¢2.450, el más caro que tienen.
De acuerdo con Vinicio Fernández, gerente de operaciones de la empresa, uno de los objetivos era aprovechar la celebración de Halloween para jalar gente.
“Al principio nos pusimos como objetivo la presencia de unas 500 personas, vamos por buen camino, lo importante es que a la gente le ha gustado”, contó este sábado en la tarde.
Uno de los que llamó más la atención fue Sergio Rivera, de 14 años y quien llegó acompañado de sus padres.
Él nos dijo que por su terrorífico traje había asustado a más de uno, especialmente a los güilas.
“Algunos salen corriendo con los papás y otros lloran porque la máscara es muy impactante”, detalló.
Doña Karol Segura y don Sergio Rivera, los papás del adolescente, nos contaron que ellos se conocieron hace 17 años, cuando trabajan en BK.
“Ahí empezó todo, entonces cada vez que se hacen estas iniciativas lo traemos a él y a nuestra hija menor”, explicó Segura.
Por otra parte el payaso “Cuchofleto” se mostró muy alegre por compartir con colegas en un lugar distinto al trabajo.
“Hay que aprovechar, algunos vinieron disfrazados y otros somos payasos de verdad que vivimos de esto y que nos hemos encontrado”, comentó.
KFC se picó
Luego de que BK diera inicio a su campaña, a las 4 de la tarde (terminaba a medianoche), KFC lanzó en su Face una especie de reto que consistía en llevar el Whopper de BK y a cambio las personas recibirían un premio más grande.
“Traé la hamburguesa que te va a dar el rey por vestirte de payaso y nosotros te la cambiamos por nuestro enorme BIG BOX que viene con todo, porque sabemos que tu disfraz de payaso merece un mejor premio. Vení a KFC Plaza del Sol y hacé que el Coronel te premie de verdad con la receta más original y deliciosa”, decía la publicación.
Diego Luque, de la agencia Anagram, que le lleva la comunicación a KFC, nos dijo que la estrategia se basó en aprovechar "el ruido que generó BK" para llevar agua a los molinos del coronel Sanders.
Luque explicó que en todos los países donde está Burger King hicieron lo mismo, por eso no era nada nuevo para ellos.