Dos hombres se subieron a una de las torres del antiguo templo de Puriscal e hicieron fiesta. Se supo que uno es de apellido Hernández y le dicen "Chancho asustado" y el otro es de apellido Solano y le dicen "Vegueta".
El hecho ocurrió el mediodía de este jueves. Los dos loquillos, muy conocidos en el pueblo, se brincaron la malla y se treparon hasta donde les dio la gana.
Una vez en el cucurucho, llamaron la atención de todo el mundo. Una gente los veía con preocupación, temía que se cayeran y se mataran. Otros más bien estaban muertos de risa por el vacilón que montaron.
Los compitas aprovecharon al máximo su ratico de fama. Como vieron que la gente les dio pelota más payaso hicieron.
Primer hacían como que se iban a caer, caminaban por el borde de la torre y hasta les dio tiempo de saludar a todos los fans que los seguían desde tierra.
De hecho, en un momento ambos se abrazaron y saludaron, como cuando dos artistas de rock terminan un conciertazo y están eufóricos en medio de los gritos de sus seguidores.
Pero la función debía terminar. La fama les duró poco. A eso de la 1 p. m. la Policía ya los había hecho bajados luego de que el sacerdote de la iglesia de Puris los cantara.
Los oficiales de la Fuerza Pública que llegaron a atender el caso entraron y los lograron sacarlos sanos y salvos.
La Policía se encargó de llevarlos a la fiscalía, donde se tomarían las respectivas medidas cautelares. Pero un poco más tarde ya andaban otra vez como si nada.
Es una joyita
- El antiguo templo de Puriscal fue construido entre 1936 y 1965 y dejó de utilizarse hace 27 años por los sismos que en 1990 afectaron la estructurae. La iglesia se salvó de ser demolida gracias a que fue declarada patrimonio nacional en el 2012.