Shirley Sandí.19 junio, 2020

A pesar de la ruda crisis que afronta el país con la pandemia del COVID 19, el sector lechero nacional saca pecho y mantiene el trabajito para 46 mil personas, entre pequeñas, medianas y grandes empresitas.

Es importante consumir leche en el embarazo y el período de lactancia.
Es importante consumir leche en el embarazo y el período de lactancia.

El trabajo diario de muchas familias y personas dedicadas a labores relacionadas con la prima fase de la lechería permite la producción de 154 millones de litros de leche al año en Costa Rica. Esta producción ha logrado mantener al país abastecido de leche nacional 100 por ciento de vaca de la mejor calidad, sin dejar de lado las fincas de ganado de cabra y de búfalo, que se han venido metiendo con fuerza a la producción, y han hecho de Costa Rica una de las naciones con mayor cultura lechera.

Costa Rica presenta el mayor índice de procesamiento industrial de leche fresca de Centroamérica, le siguen Panamá con más de 693 millones de litros de leche por año y Honduras con 328 millones por año.

Los ticos consumen en promedio 222 litros de leche por persona por año, superando el mínimo recomendado por la FAO de 150 litros al año.

Durante el Mes de la Leche, los consumidores podrán demostrar su apoyo a los productores comprando lácteos a domicilio a través de un catálogo digital que encuentra en el Facebook de la Cámara Nacional de Productores de Leche o en su sitio web http://proleche.com

En el país existen 132 plantas industriales para la producción de lácteos y 1.024 industrias artesanales.

Fuente de calcio

Uno de los principales aportes nutricionales de la leche es el calcio, elemento mineral más abundante en nuestro organismo y que influye en la formación y fortalecimiento de huesos y dientes.

“La leche líquida o en polvo, junto con los productos lácteos, son los alimentos con la mayor biodisponiblidad de calcio. Es decir, que el calcio de los lácteos se absorbe de manera más eficiente que el calcio proveniente de otros alimentos.”, explicó la nutricionista Patricia Vial, gerente de Nutrición, Salud y Bienestar de Nestlé Centroamérica.

La especialista señala en algunas etapas de la vida -en las que el organismo enfrenta diversos cambios hormonales y fisiológicos- el consumo diario de leche es aún más relevante.

-El embarazo o período de lactancia: si la alimentación durante el embarazo es deficiente en calcio, el organismo obtendrá de los huesos y dientes de la madre el calcio necesario para la formación del esqueleto del bebé, lo que provocará posibles deficiencias a largo plazo.

La leche es fuente de calcio.
La leche es fuente de calcio.

-La niñez y adolescencia: las necesidades de calcio son mayores debido al acelerado crecimiento y desarrollo de los huesos y tejidos. El requerimiento diario de este mineral es necesario para lograr una masa ósea óptima, algo que ocurre alrededor de los 20 años de edad.

-La menopausia: la reducción de las hormonas femeninas o estrógenos limita la capacidad del cuerpo para reestructurar los huesos, lo que puede debilitar la estructura ósea. Para evitar que el cuerpo tome el calcio que necesita del reservorio natural -los huesos-, es indispensable cubrir el requerimiento diario de este mineral.

-La vejez: Si bien en esta etapa los huesos no asimilarán más calcio, este continúa aportando a funciones importantes como la transmisión de impulsos nerviosos, la coagulación de la sangre y la contracción de los músculos, incluyendo el corazón.