Rocío Sandí.27 julio

El disparo en los casos de covid-19 en el país ha dejado en evidencia que en Costa Rica la gente no está muy acostumbrada a hacer caso.

Pese a que las autoridades de Salud le han casi que rogado a la población para que sea responsable, se mantenga en casa el mayor tiempo posible, evite las aglomeraciones, se lave las manos y use siempre siempre mascarilla o careta cada vez que sale, la policía siempre recibe reportes de irresponsables que hacen fiestas o reuniones en sus casas.

En Costa Rica el covid ya cobró la vida de más de un centenar de personas. Foto: Martin Bernetti / AFP.
En Costa Rica el covid ya cobró la vida de más de un centenar de personas. Foto: Martin Bernetti / AFP.

Además, se ha visto a más de uno pasarle por encima a las cintas amarillas que las autoridades mantienen en parques y otros sitios públicos.

El sociólogo Arnoldo Mendoza dice que en gran parte la falta de obediencia de las personas se debe a la falta de límites que tuvieron cuando fueron niños.

“A la gente le cuesta mucho seguir instrucciones, se les olvida que para entrar el supermercado tenían que llevar cubrebocas, por ejemplo, o se les olvida cuál es la forma correcta de quitarse la mascarilla.

“Muchas de estas cosas se deben a la falta de límites que tuvieron en el hogar durante la infancia. Los papás en ocasiones levantan los castigos que le ponen a sus hijos ante la insistencia de ellos y se justifican diciendo que el mal comportamiento de los niños solo fue una travesura, pero no se dan cuenta de que con eso le demuestran a los pequeños que no es necesarios seguir las reglas.

“Cuando ellos crecen, repiten esas conductas y ven hasta dónde pueden llegar para obtener lo que quieren, pese a que haya prohibiciones”, agregó.

El sociólogo dice que hay que hay que dejar de pensar individualmente y trabajar en sociedad. Foto: Alonso Tenorio.
El sociólogo dice que hay que hay que dejar de pensar individualmente y trabajar en sociedad. Foto: Alonso Tenorio.
Muy cargas

El sociólogo agrega que este tipo de conductas no solo ponen en riesgo a las propias personas que desafían los límites, sino también a las que las rodean.

“Esto ha existido siempre, lo que pasa es que ahora se pone más en evidencia porque nos afecta a todos como país, el que alguien no mantenga el distanciamiento social o no use protección puede tener consecuencias para sus familiares o vecinos, pero en general siempre hay personas que se creen tan cargas que prefieren cruzar la calle por debajo de un puente peatonal para ahorrar tiempo o por pereza. Siempre se oye de choferes que manejan borrachos pensando en que nada les va a pasar, en fin, la gente siempre le jala el rabo a la ternera para ver hasta dónde puede llegar”, explicó Mendoza.

Arnoldo dice que urge que la gente entienda que para que superemos la pandemia se debe trabajar en equipo, de lo contrario los contagios seguirán aumentando.

“Hay muchas personas egocéntricas que solo piensan en ellas, no analizan que sus acciones pueden afectar a sus familiares, vecinos o compañeros de trabajo. Debemos mantener el distanciamiento físico, pero acercarnos socialmente y pensar en el bien de todos como un conjunto”, aseguró el sociólogo.