Eduardo Vega.21 noviembre
Era el 2014, el 10 de enero, Sofía cumplía 10 años, el capítulo de la leucemia no había comenzado. Cortesía.
Era el 2014, el 10 de enero, Sofía cumplía 10 años, el capítulo de la leucemia no había comenzado. Cortesía.

Siempre que uno habla con Sofía Escalante termina contagiado de vibra positiva. Alegre, sonriente y motivada, así la encontramos el pasado 19 de noviembre, justo el día en que cumplió cuatro años de su trasplante de médula ósea y un poco más de 5 años de su primera quimioterapia.

Nos permitió usar fotos de su Facebook, por eso lo revisamos casi todo. En el 99,9% de las fotos aparece sonriente, incluso, en los momentos más difíciles, cuando la leucemia mieloide aguda (la leucemia es un tipo de cáncer que se origina en las células de la sangre) estaba atacando más fuerte.

Después de junio del 2014 el cáncer apareció y comenzó la batalla. Cortesía.
Después de junio del 2014 el cáncer apareció y comenzó la batalla. Cortesía.

“Cada día celebro la vida con todo mi corazón. Estos cuatro años han sido un proceso que me ha permitido ser la mujer que soy hoy día (Sofía nació el 10 de enero del 2004)”, asegura esta guerrea que ahora tiene 15 años.

No quiere olvidar absolutamente nada porque está segura que lo vivido, todo lo bailao, son experiencias a las cuales les sacó, les saca y les sacará provecho. Nada lo ve negativo, por el contrario, desecha esa palabra de su vocabulario.

“Sería muy mal agradecida con la vida si digo que he vivido algún capítulo negativo. ¡He vivido! Con momentos difíciles y de mucha enseñanza, pero todo lo veo en positivo”, afirma.

En medio de la quimioterapia Sofi se hizo empresaria e hizo pulseritas que se las vendió a todo el que quiso comprárselas, en la foto, Carlos Tapao Vargas de Éditus, quien le compró una pulsera. Cortesía.
En medio de la quimioterapia Sofi se hizo empresaria e hizo pulseritas que se las vendió a todo el que quiso comprárselas, en la foto, Carlos Tapao Vargas de Éditus, quien le compró una pulsera. Cortesía.

Eso sí, como no quiere olvidar nada, tampoco permite que olvidemos.

“Son cuatro años ya de mi trasplante de médula ósea (fue el 19 de noviembre del 2015), pero también ya cumplí cinco años de mi primera quimioterapia (fue el 23 de junio del 2014)”, comentó la hija de don Geovanny Escalante, doña Angélica Gutiérrez y hermana de Andrés.

Montaña rusa

Doña Angélica, la mamá, resume los cuatro años como una montaña rusa de sentimientos y experiencias, en la cual se tuvo y se tiene que ir con mucho cuidado, aprendiendo de los sustos y siempre esperar con fe en lo mejor.

Con quimio, sin pelo, con cáncer, pero jamás perdió la sonrisa, a pesar de estar con suero, siempre vivió y vive en positivo. Cortesía.
Con quimio, sin pelo, con cáncer, pero jamás perdió la sonrisa, a pesar de estar con suero, siempre vivió y vive en positivo. Cortesía.

“Mucha gente puede pensar que después del trasplante ya pasó todo y no es así. La montaña rusa siguió después del 19 de noviembre del 2015: que todo saliera bien, que su cuerpo no rechazara el trasplante, los cuidados son superestrictos y que, como hasta el día de hoy pasa, se tome sus pastillas a la hora indicada sin fallar”, cuenta la mamá.

Doña Angélica recuerda como durante los primeros tres meses después del trasplante tenían que ir tres veces a la semana a citas de control en el Hospital de Niños, después una vez a la semana, cada quince días, una vez al mes y ahora que va una vez cada mes y medio.

Fue uno de los emblemas de los 90 minutos por la vida en el 2014. Cortesía.
Fue uno de los emblemas de los 90 minutos por la vida en el 2014. Cortesía.

“El primer año los resultados mensuales del hemograma eran durísimos para mí, de mucho susto, incluso, hasta hace como tres meses ya es algo que no me asusta. Gracias a Dios está cien por ciento de salud y todos en casa lo celebramos a cada instante”, dijo.

Camino largo

Sofía jamás olvidará que el 20 de junio del 2014 celebró como loca, hasta se quedó ronca, aquel gol de Bryan Ruiz a la Italia de Gianluigi Buffon en la Copa Mundo Brasil 2014. Gritaba y corría como loca por su casa con sus diez años de una vida sana bien gozados.

En el mismo 2014 fue la niña símbolo de la Teletón, en la foto, junto al periodista Édgar Silva. Cortesía.
En el mismo 2014 fue la niña símbolo de la Teletón, en la foto, junto al periodista Édgar Silva. Cortesía.

Un día después del triunfo 1-0 sobre Italia, en una perfecta mañana del verano tico, le dijo a su mamá que se sentía mal y entonces se la llevaron a realizar un hemograma, el cual salió alteradísimo y por eso le recomendaron a los papás que se la llevaran urgente al Hospital de Niños, ahí les confirmaron la leucemia y ya para el 23 de junio de aquel 2014 recibió la primera dosis de quimio.

“Todo lo que he pasado valió y vale la pena, no cambio nada. Para mí es la aventura positiva de mi vida, una aventura de la cual no me quejo. Cuando pongo en una balanza lo negativo y lo positivo, gana y por goleada lo positivo”, asegura esta aficionada del Club Sport Herediano.

El 19 de noviembre del 2015 fue el trasplante de médula ósea, la donadora, porque científicamente sí calificó, fue la mamá, doña Angélica. Cortesía.
El 19 de noviembre del 2015 fue el trasplante de médula ósea, la donadora, porque científicamente sí calificó, fue la mamá, doña Angélica. Cortesía.

En aquel 2014 fue la niña símbolo de la Teletón, también fue una representante muy activa del evento de fútbol Noventa Minutos por la Vida, que organiza una vez al año la Asociación Lucha Contra el Cáncer Infantil.

Madre e hija festejaron que el trasplante fue y es todo un éxito. Cortesía.
Madre e hija festejaron que el trasplante fue y es todo un éxito. Cortesía.
Solidaridad

Como su vida siempre ha sido eso, un correr y correr sin parar, hace cinco años, en medio del cáncer, se animó a hacerse empresaria y comenzó a fabricar pulseras y se inventó una campaña que llamó "Gracias por Sonreír Conmigo Sofi” y fue tal el pegue que logró donar nueve monitores de signos vitales al Hospital de Niños.

Andrés, doña Angélica, Sofía y don Geovanny, en un selfi del 2019, después de ganarle la guerra al cáncer. Cortesía.
Andrés, doña Angélica, Sofía y don Geovanny, en un selfi del 2019, después de ganarle la guerra al cáncer. Cortesía.

Hasta el día de hoy Sofi sigue inquieta, junto a Daniel León (quien fue trasplantado de médula ósea en Estados Unidos hace dos años y actualmente tiene 13 años) crearon la fundación Sonríe Conmigo, la cual tiene como misión facilitar la opción de realizar trasplantes de médula ósea de donador no relacionado en Costa Rica, así como colaborar en la mejora de todo lo relacionado a trasplantes de medula ósea. Usted puede colaborar llamando al 6422-2692.

Sofía con su padrino de confirma, Charlie Stevens.
Sofía con su padrino de confirma, Charlie Stevens.

“Uno de los aprendizajes de mi cáncer es que uno siempre debe hacer lo posible por ayudar a las personas y le doy gracias a Dios por enseñarme eso, a servirle a los demás”, dijo Sofi.

Sofí ya es una muchacha, pero su sonrisa no cambia. Cortesía.
Sofí ya es una muchacha, pero su sonrisa no cambia. Cortesía.
Por supuesto, los cuatro años había que celebrarlos a lo grande. Cortesía.
Por supuesto, los cuatro años había que celebrarlos a lo grande. Cortesía.