Vecinos de Pavas que viven en las cercanías de Demasa se las ingeniaron para que las dos agujas del tren que están diagonal a esta empresa no bajaran.
Al parecer, las dos señales se quedaron pegadas y abajo durante 20 minutos y eso inquietó a los conductores y provocó un importante congestionamiento vial este lunes a eso de las 8 de la mañana.
Esto obligó a algunos choferes y a vecinos a buscar una “solución” y fue por eso que de un basurero sacaron dos puertas y se las atravesaron a las agujas para que estas no interrumpieran más el tránsito.
Diego Rugama, jefe del Departamento de Semáforos del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), confirmó que el “inconveniente” se dio, pero no por una falla en los dispositivos.
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“Al lugar llegó una cuadrilla y confirmó que no hubo problema, lo que pasa es que como el tren hizo una parada y estaba tan cerca del paso, las agujas no se levantaron por seguridad”.
Para que usted sepa, las agujas bajan cuando el tren se encuentra a 300 metros del cruce y suben cuando va ya a 15 metros después del cruce.
En este caso, el tren hizo una parada antes de los 15 metros, fue por eso que no se activó la alerta para que el sistema trabajara con normalidad.
Rugama aprovechó para hacer un llamado de atención a la ciudadanía para no manipular las agujas pues podrían ocasionar un daño peor.
Por ejemplo, si se logra comprobar que jodieron alguna aguja en Pavas, la persona deberá cancelar entre ¢200 mil y ¢350 mil y ahí no quedan las cosas, por ejemplo, si deterioró la caja que sostiene a las barreras tendrá que desembolsar ¢9 millones.
