Cuando en Obras de la Misericordia hablan del abuelo, se refierenxa Mario Chacón. El más experimentado de la familia. Él es el vivo ejemplo de que cuando se quiere se puede y sin importar la edad.
El abuelo de 66 años le contó a La Teja que toda su juventud fue muy difícil y una prueba de vida.
“Estuve en un reformatorio y luego a los 20 años y resto tuve un problema y fui sentenciado a 18 años de prisión de los cuales estuve 12 años”, confesó Chacón.
Sus últimos años los pasó entre calle y calle de San José, sin saber donde pasaría la noche, aunque en ese entonces era poco lo que le importaba.
“Estuve más de 15 años en adicción, durmiendo en lotes baldíos. Por la misma adicción perdí a mi familia, a mi esposa, a mis hijos, a mis hermanos, incluso mis padres se murieron sin darme cuenta por estar en malos pasos”, confiesa con tristeza.
Gracias a Obras de la Misericordia recuperó sus ganas de vivir y de ser productivo. Sus ratos libres los aprovecha para acercarse a Dios en una iglesia cristiana.
Don Mario también nos contó cual es su sueño ahora que está recuperado de sus adicciones.
“La esperanza mía es llegar a estar al lado de mis hijos, ser una persona útil y estar en paz conmigo”, reflexionó el Abue.
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