Bryan Castillo.19 marzo
Jiancarlo le tiene mucho amor a los animalitos. Foto: Jiancarlo Ulloa.
Jiancarlo le tiene mucho amor a los animalitos. Foto: Jiancarlo Ulloa.

Jiancarlo Ulloa es un biólogo costarricense a quien el amor llevó a Washington, Estados Unidos, en el 2010, para estar al lado de su esposa, Marry Solie.

Este tico oriundo de Alajuela en tierras norteamericanas se reencontró con su otro gran amor, los animales, y desde el 2011 integra una organización llamada Veterinarios Internacionales Dedicados a Animales Sanos (Vidas).

Este grupo es uno de los que realiza más castraciones a perros y gatos en Estados Unidos para evitar la sobrepoblación y que sufran en las calles; también se encargan de vacunar a los animalitos para que no desarrollen enfermedades en la piel, estómago y hocico.

En Vidas trabajan 112 héroes sin capa y sin superpoderes, pero con un corazón dispuesto a ayudar.

Cuenta que es el único costarricense, ahí trabaja con mexicanos, estadounidenses, canadienses, sudafricanos y más personas de otros países.

“Es doloroso llegar donde la familia y decirles que la mascota se murió". Jiancarlo Ulloa.

Jiancarlo se encarga de las relaciones públicas de Vidas; sin embargo, sus ganas por aprender sobre los animalitos lo motivaron a llevar cursos en Estados Unidos, fue así como se convirtió en técnico veterinario.

Gracias a su conocimiento adquirido en las aulas y a lo que aprendió en el camino, ha tenido el privilegio de estar cerca de veterinarios mientras atienden a estos pacientes.

Según sus registros, desde el 2011 ha participado en poco más de 26 mil cirugías, la mayoría de ellas relacionadas con castraciones, aunque también le ha tocado ayudar a animales con fracturas producto de maltratos y otras heridas.

“Lo que hago es preparar al animal antes de la operación, lo anestesiamos, verificamos su estado de salud, que no tenga ninguna infección, que no esté desnutrido y otros detalles más que podrían afectarlo durante la operación. Al momento que se está operando, doy asistencia a los veterinarios y cuando se termina el proceso, me encargo de cuidarlos”, contó.

“Para mí el número de cirugías es lo de menos, sé que son muchas, pero lo me queda es la satisfacción de que ayudamos a la mascota a mejorar su calidad de vida”, continuó.

Héroe trotamundos

Su entrega ha sido premiada, es por eso que la organización lo ha seleccionado en varias oportunidades para atender perros y gatos por todo Estados Unidos y otros países.

Cuenta que le ha tocado viajar a Denver, Colorado (Estados Unidos), Yucatán, Cancún, Tulum (México) y a Puerto Rico para frenar la sobrepoblación de estas mascotas y aunque no recuerda el número exacto, él ha participado en al menos 15 misiones fuera del territorio gringo.

“La problemática es que muchos animales se procrean y quedan en las calles deambulando, eso no es bueno para ellos ni para la salud pública. Nosotros no cobramos, nos mantenemos con donaciones, nuestro tiempo es de vacaciones porque casi todos somos voluntarios”, comentó.

El costarricense ha participado en poco más de 26 mil cirugías. Foto: Jiancarlo Ulloa.
El costarricense ha participado en poco más de 26 mil cirugías. Foto: Jiancarlo Ulloa.
Más de 2 millones
De acuerdo con la organización Animal Hope, en Costa Rica hay poco más de 2 millones de perros y gatos en la calle.
Marca para toda la vida

En sus ocho años de experiencia, lo que más le marcó fue ver la destrucción que el paso del huracán María provocó en Puerto Rico en setiembre y octubre del 2017.

Él llegó a este país en enero del 2018 para castrar y vacunar a miles de perros y gatos que estaban en las calles.

“Para mí fue bastante doloroso verlos desnutridos, sin qué comer y asustados, muchos de sus dueños se fueron para Estados Unidos después de la catástrofe y no se los pudieron llevar, así que prefirieron dejarlos en las calle”, comentó con voz triste el biólogo de 40 años.

Esa vez, además de encontrarse con un difícil panorama por el montón de gatos y perros que había, también tuvieron dificultades para operarlos, ya que no había muchos lugares para montar una sala de cirugías.

“Recuerdo que tuvimos que ir a un gimnasio y montar todo el equipo ahí, a los minutos se inundó porque estaba lloviendo, tuvimos que hacer un reacomodo para que no se nos contaminara el espacio, mientras operábamos veíamos como por los techos se metía el agua, era frustrante, pero teníamos que hacerlo porque no podíamos atrasar lo que ya teníamos planeado".

Agrega que otra de las cosas que también lo afecta es cuando un perrito o gatito muere durante una cirugía.

“Es doloroso llegar donde la familia y decirles que la mascota se murió, también nos ha ocurrido que agarramos a un perro o gato sin dueño y se nos muere, para nosotros también es difícil porque nunca vamos a querer que eso pase”, añadió.

Jiancarlo envió un mensaje a los costarricenses para que cuiden a sus mascotas como si se tratara de una persona más, ya que el alma de ellos es noble y no merecen ningún maltrato.

Vidas es una organización con 112 voluntarios que no reciben pago por el trabajo que hacen. Foto: Jiancarlo Ulloa.
Vidas es una organización con 112 voluntarios que no reciben pago por el trabajo que hacen. Foto: Jiancarlo Ulloa.