Karen Fernández.27 abril
Ana Campbell (en primer plano) es la coordinadora del equipo Swat, acá con parte de los integrantes. Foto: Cortesía
Ana Campbell (en primer plano) es la coordinadora del equipo Swat, acá con parte de los integrantes. Foto: Cortesía

En el Hospital de Limón están dispuestos a hacerle la guerra al COVID-19 a toda costa.

Por esa razón cuentan con un equipo táctico de limpieza al que ellos mismos llamaron S.W.A.T., como el equipo policial que hay en Estados Unidos.

Los limonenses, como ese grupo del norte, entran a escena en las situaciones más críticas, cuando se requieren medidas extremas, como las que amerita el coronavirus.

Por eso cuando llega un paciente sospechoso de tener el virus se activa un protocolo de emergencia y el S.W.A.T. del Tony Facio aparece.

“Un paciente es ingresado con sospechas en el área colindante a emergencias para su atención y de ahí se traslada al segundo piso, donde se le atiende mientras se conocen los resultados.

"Va cubierto con un plástico. Durante este recorrido, el equipo S.W:A.T., integrado por tres personas, va limpiando cada rincón a su paso hasta llegar al destino”, explicó Ana Campbell, enfermera infectóloga y coordinadora del grupo.

Muy en serio

Agregó que, por el momento, ninguno de los casos atendidos ha sido confirmado como positivo por COVID-19.

Pero no se la pueden jugar y por eso limpian todo profundamente, como si lo fuera.

Los equipos están divididos en tríos, que tienen ya distribuidas sus funciones antes de empezar.

Uno sabe que le toca ir detrás de la camilla desinfectando el camino con hidroclorito; otro se queda limpiando el elevador en el que subieron al paciente al segundo piso y otro se encarga de ir limpiando y de llevarse la camilla de reemplazo para la sala donde inició todo, según explicó Campbell.

La limpieza profunda de los equipos se hace pieza por pieza, hasta en las mesas de alimentación de los pacientes. Foto: Cortesía
La limpieza profunda de los equipos se hace pieza por pieza, hasta en las mesas de alimentación de los pacientes. Foto: Cortesía

Mientras tanto, como se activó el protocolo, nadie puede pasar por ese espacio por el que se está haciendo el traslado para que los S.W.A.T. lo dejen como un ajito. Tienen una hora para hacerlo.

Ese puede ser uno de los secretos para que el cantón central de Limón reporte solo dos casos hasta el momento. Uno ya se recuperó y ambos han permanecido aislados en sus casas.

Experimentados

Este equipo de cargas de la limpieza extrema nació en el 2018, cuando en el centro médico limonense se presentó un brote de bacterias multiresistentes.

“Dentro de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para este tipo de brotes como el que vivimos en el 2018 es hacer una desinfección detallada. Yo presenté el proyecto de conformar el equipo especializado a la dirección médica (Dr. Daver Vidal) y me lo aprobaron”, comentó la enfermera Campbell.

La desinfección la hacen con agua, jabón, hidroclorito y nuevamente agua.

“Diariamente en los hospitales se hace una limpieza, pero profunda, de paredes y hasta las más remotas hendijas, no es frecuente, solo cuando se presenta una situación específica o cada año.

"Cuando me aprobaron la creación de la unidad conversé con la jefa de aseo, Marianela Quirós, y preparamos a asistentes de pacientes y a personal de aseo y empezamos a trabajar bajo un cronograma de planeamiento”, explicó Ana.

Se limpian bien, la cama, la mesa de comer del paciente, la mesa de mayo (que se ponen al lado de las camillas), el cien por ciento de las ventanas, paredes, el baño, un monitor, la pantalla, las otras bases, cordones, cables, todo hay que limpiarlo bien y dejarlo como nuevo.

Las paredes son parte del trabajo de desinfección que realiza esta unidad especial de limpieza hospitalaria. Foto: Cortesía
Las paredes son parte del trabajo de desinfección que realiza esta unidad especial de limpieza hospitalaria. Foto: Cortesía
Minucioso

Para que se haga una idea, con la limpieza profunda de una sola cama de “pe a pa” pueden tardar de 45 minutos a una hora y requiere un orden en la técnica, como en fila india.

Los equipos son de dos asistentes de pacientes y uno de aseo, pero como las funciones de su puesto son diferentes, dichas labores deben hacerlas fuera de su horario ordinario, como extras.

“Estábamos trabajando en los turnos de 6 a.m. a 2 p.m. y de 2 p.m. a 10 p.m.; sin embargo, con esto del coronavirus nos aprobaron también trabajar en el último turno de 10 p.m. a 6 a.m. para cubrir en todo momento”, aseguró Campbell.

La coordinadora le hace a ver al equipo que integran un pilar esencial en el hospital, pues si un centro médico no está limpio, de nada sirve que tenga la tecnología de punta. Todo debe de ir junto.

“La iniciativa ha llamado tanto la atención que hasta cuenta con tres miembros del área de nutrición, uno de rayos X, uno de redes y uno de mantenimiento que se sumaron al equipo táctico previa capacitación para desempeñar las labores”, añadió Ana.

Reluciente queda el piso luego del paso de este equipo por el área donde se traslada un paciente sospechoso con COVID.19. Foto: Cortesía
Reluciente queda el piso luego del paso de este equipo por el área donde se traslada un paciente sospechoso con COVID.19. Foto: Cortesía

La enfermera infectóloga asegura que, en principio, la gente que conforma el S.W.A.T. tenía miedo, pero al explicarles que estando con el equipo adecuado de protección, y cómo se da el contagio, se tranquilizaron.

“Dios nos ha permitido que no tengamos tantas cantidades de pacientes sospechosos, para irnos preparando mejor, porque no es fácil. Si se detecta un error, hay que mejorarlo”, comentó Campbell.

25 personas son las que conforman el equipo táctico de limpieza.