PhD. María Ester Flores Sandoval.14 septiembre, 2017
Los hijos requieren que se les de tiempo de calidad. Foto con fines ilustrativos
Los hijos requieren que se les de tiempo de calidad. Foto con fines ilustrativos

Los niños pueden llegar a ser muy déspotas con sus padres, asumiendo como natural el tener que gritarles, desobedecer, o hacer lo quieran sin importar cuántas advertencias les hayan dado sus papás

Esto se debe a la crianza que han recibido en el hogar. No es una condición caprichosa de los pequeños querer ser así. Ellos mismos se sienten extraños y desorientados ante el poder que tienen frente a sus adultos. La misma angustia hace que se porten cada vez peor, tratando de llamar la atención y solicitando con su persistente conducta un auxilio para que los guíen y los corrijan.

Algunos de los factores que influyen en este malestar de los hijos son:

1. La falta de compromiso con su crianza. Con frecuencia los papás delegan a los abuelos, niñeras, u otros familiares resolver con ellos hasta lo más simple, como jugar, o hacer la tarea juntos. De esta manera se desconocen con el tiempo, perpetuando malas relaciones.

2. Uso excesivo de la fuerza. A veces los papás hacen un uso excesivo de la fuerza con sus hijos y lo acompañan de insultos o humillaciones hacia los niños. Esto da paso a la ira, el miedo y el desencanto en los pequeños.

3. La ausencia del hogar. Se llega muy tarde a la casa con el pretexto del estudio o del trabajo extra. Sin embargo, la prioridad deberían ser los niños. Requieren afecto y compañía para su seguridad.

4. Inconsistencia en la disciplina.  Algunos papás complacen excesivamente al niño como una compensación a la ausencia física y emocional.

5. Mal manejo de la comunicación. Las reglas son abstractas e inconsistentes, por lo tanto difícil de cumplirlas. Los pobres niños al final quedan como seres insoportables. Se les dificulta socializar correctamente, porque nadie se ha detenido con paciencia a enseñarle cómo comportarse.

Criar sin compromiso es ser indiferente y demuestra falta de amor. Si no son los padres, quién más va a suplir todo lo básico que añora un ser humano; ser amado y protegido por sus seres queridos.

Disfrute con los niños, comparta, diviértase y nunca pierda la oportunidad de abrazarlos y decirles que los ama. Usted es lo más importante para ellos.