María Ester Flores.8 febrero, 2018
Exprésele a su esposo cuánto lo ama y cambie su actitud con él a propósito del mes del amor y la amistad. Foto: HBO
Exprésele a su esposo cuánto lo ama y cambie su actitud con él a propósito del mes del amor y la amistad. Foto: HBO

Es frecuente que las parejas, después de mucho convivir, lleguen a formar ideas erradas y rígidas acerca de lo que deben ser un marido y su esposa. Es por eso que tienden a ver la mayoría del tiempo solo lo negativo del otro, por lo que impiden el buen desarrollo para ambos y su familia.

Don Dinkmeyer y Jon Carlson, en su libro “Dale tiempo al amor”, comentan un ejercicio que ayuda a darse cuenta si la comunicación anda mal en el matrimonio. Si piensa por ejemplo: “Mi esposa siempre debe ser romántica”, es un absoluto que lo llevará a sentirse desencantado cuando esto no suceda. Pero si pasa ese pensamiento a una forma positiva como: “Me gusta cuando mi esposa es romántica”, favorece el ser agradecido y dar cariño sin tantas condiciones.

Hay que cambiar la forma de decir cosas como: "Sos un vago", por "me gustaría que me ayudaras a limpiar la casa". "Nunca me escuchas", por "me gustaría que me miraras cuando hablo".

Ahora lo invitó a realizar el siguiente ejercicio. Cambie esas frases vagas y negativas por otras específicas y positivas.

Al final del ejercicio, si ve que tiene problemas para identificar los pensamientos rígidos, se le pide ayuda a la pareja para reconocer entre los dos qué les hace daño y así aprender juntos a descubrir nuevas fuerzas y tratarse mejor, por lo que la relación mejorará.

Cualquiera de las dos partes puede optar por lograr que su matrimonio sea diferente cuando esté dispuesto a asumir la responsabilidad de cambiar con suficiente madurez. Una idea o imagen clara puede motivarlos y guiarlos sobre lo que realmente desean.