Bryan Castillo.7 junio
En la reunión anual se harán presentes aproximadamente 30 mil testigos de Jehová. Foto: Albert Marín.
En la reunión anual se harán presentes aproximadamente 30 mil testigos de Jehová. Foto: Albert Marín.

Para muchas personas los Testigos de Jehová resultan muy molestos cuando llegan al frente de sus casas a repartir mensajes, que según ellos son de salvación.

Algunos no les abren, otros los ignoran, muchos se esconden y solo unos pocos deciden escucharlos.

En estos recorridos también son ofendidos, pero ellos no les prestan atención a las malas palabras. Incluso les han salido perros bravos, pero se pegan un carrerón para no ser mordidos por estos animales.

Cerca de 40 mil testigos de Jehová hay en el país.

Claro, no ocultan que les duele cuando ni si quiera les devuelven un “buenos días”, pues antes de ser Testigos de Jehová son personas y tienen sentimientos.

Este viernes y durante los próximos dos fines de semana, se reunirán cerca de 30 mil personas de este grupo en la asamblea anual de los testigos de Jehová.

Ernesto Jiménez es uno de los líderes de la congregación Bosques del Tecal en San Mateo de Alajuela. Él tiene 67 años y 51 años de practicar esta religión, por lo que sabe muy bien lo difícil que es dar el mensaje de Dios.

–¿Qué los motiva a andar de casa en casa?

Es el mensaje de Jehová, ese es el mandato que Él nos dejó y hay que cumplirlo.

–¿Reciben dinero por esto?

No, es solo un mandato que cumplimos.

-¿Los ignoran mucho?

Sí, hay gente a la que no le gusta que les hablemos porque no tienen tiempo, pero hay más personas que sí nos atienden.

–¿Cuánto tiempo tardan ustedes en dar el mensaje?

La gente piensa que es mucho tiempo, pero en realidad son tres minutos y si la gente tiene más interés coordinamos una cita para explicarle mejor qué es lo que hacemos y que nos gustaría que se unan a nosotros.

–¿Se cansan de que los ignoren tanto?

La verdad es feo porque a veces a uno no le devuelven ni el buenos días, pero vamos a seguir tocando puertos aunque nos ignoren.

–¿Los tratan mal?

A algunas personas no les gusta que lleguemos y eso lo entendemos, pero no que nos digan vagos, por dicha pocas veces nos dicen malas palabras.

–¿Les han echado perros?

Echado no, pero una vez se me vinieron cinco perros y una señora estaba viendo todo. Al principio no hizo nada, pero luego los espantó y pensé que seguro quería que me asustara para que no volviera a pasar.

–¿Volvió a pasar por ese lugar?

Sí, pero uno ya sabe por dónde pasar y cuáles lugares son peligrosos. Por ejemplo hay hermanos que saben por dónde pueden aparecer perros o gente que no quieren que les hablemos.

–¿Cuando una persona les dice que no quiere que la sigan visitando, ustedes que hacen?

Respetamos la decisión y tratamos de darles un mensaje por medio de los folletos que tenemos y de lo contrario pedimos por esa persona.

Don Ernesto tiene 51 años de pertenecer a este grupo. Foto: Albert Marín.
Don Ernesto tiene 51 años de pertenecer a este grupo. Foto: Albert Marín.

–¿Les ha pasado que una persona les dijo que no quería que les hablara y al final terminó como ustedes?

Sí, hay muchos así y otros que tal vez a los papás no les gustaba que llegáramos a la casa, pero a sus hijos sí y terminaron siendo Testigos de Jehová.

–¿La gente los recibe más ahora?

No, antes era más sencillo porque había un poco más de respeto, ahora la gente nos dice cualquier cosa.

–¿Cada cuánto ustedes visitan las casas?

Todas las semanas, eso depende de cada grupo.

–¿Más o menos cuántos kilómetros caminan ustedes?

Aproximadamente entre tres y cinco kilómetros. Esto es algo que a nosotros no gusta porque nos sentimos bien con lo que hacemos y,l además, nos sirve para hacer actividad física.

Los miembros de esta secta seguirán pulseando para dar el mensaje de Dios. Foto: Albert Marín.
Los miembros de esta secta seguirán pulseando para dar el mensaje de Dios. Foto: Albert Marín.

–¿Qué ha sido lo más complicado de esta labor?

A parte del rechazo que a veces se experimenta, las condiciones del tiempo también limitan un poco el trabajo, pero si hay que pasar por un potrero lo hacemos, si hay que subir una cuesta lo hacemos, nuestro anhelo es poder compartir el mensaje que consideramos un salvavidas que está en la Biblia.

–¿Cuál es el mensaje que le dan a las personas que al verlos ni siquiera los atienden?

Que nosotros no andamos haciendo nada malo, damos un mensaje y nos gustaría que nos escuchen, no les vamos a quitar mucho tiempo. A nosotros realmente nos entristece cuando no nos escuchan, pero eso está previsto en las escrituras, a Jesucristo no todos lo recibieron, a Él lo rechazaron y no nos tiramos para atrás.

–Prácticamente ustedes son el único grupo religioso que sale a dar un mensaje, ¿qué les dicen a otras sectas religiosas que no lo hacen?

Uno es respetuoso de lo que crean las otras personas, pero me parece que el mensaje de Dios es claro de salir a conquistar esas vidas.