Karen Fernández, Agencias.6 enero
Alejandra León, directora de Cientec en Sydney, Australia durante la peor temporada de incendios forestales que afecta a ese país. Foto: Cortesia
Alejandra León, directora de Cientec en Sydney, Australia durante la peor temporada de incendios forestales que afecta a ese país. Foto: Cortesia

Australia enfrenta una de las peores temporadas de incendios de su historia y la costarricense Alejandra León, directora de la Fundación para el Centro Nacional de la Ciencia y la Tecnología (CIENTEC), la está viviendo muy de cerca.

Conversamos con ella a través de mensajes de WhatsApp y nos contó que tenía su viaje planeado desde octubre del 2019 para aprovechar que estaría en la India durante los últimos días del año 2019 observando el eclipse anular de sol del 26 de diciembre.

“La idea era aprovechar el viaje a la India para regresar en una pequeña visita en Australia. Sin embargo, en las últimas semanas los incendios forestales han crecido en extensión y eso nos puso en alerta. Yo viajo vía Sídney y hace algunas semanas la ciudad estaba rodeada de incendios y su aire llegó a niveles importantes de contaminación por humo, tanto que recomendaron quedarse bajo techo”, explicó.

Añadió que ahora es Canberra la que está en esta difícil situación. La temperatura alcanzó un nuevo récord allí, al llegar a 44 grados Celsius. Están en verano y no llueve, lo cual ha agravado los incendios.

“Por las condiciones de incendios y de humo decidimos (su esposo y ella) viajar este domingo. Atrasamos un día el traslado de tres horas y media en bus entre ambas ciudades. Aunque abrieron el paso en la carretera como a mediodía. Esperamos que siga abierta y no haya mucho atraso”, comentó.

Según cifras en lo que va de setiembre del 2019 a la fecha, las llamas han consumido 5,9 millones de hectáreas en Australia, eso es el equivalente a que se quemara toda Costa Rica y un poco más.

Los bomberos ya no dan a basto en la lucha contra las llamas que inició desde setiembre del 2019. Foto: Saeed Khan, AFP
Los bomberos ya no dan a basto en la lucha contra las llamas que inició desde setiembre del 2019. Foto: Saeed Khan, AFP

El recuento hasta el momento lleva 2.000 casas afectadas, 24 muertos (entre ellos tres bomberos), 28 desaparecidos y más de 500 millones de animales muertos entre aves, reptiles y mamíferos solo en el estado de Nueva Gales del Sur, según dijo Chris Dickman, ecologista de la Universidad de Sídney a un diario local.

“Los australianos están muy preocupados por la extensa sequía que ha sufrido su país y porque los incendios forestales empezaron desde antes que entrara el verano”, dijo León.

No es la primera vez

Esta no es la primera situación grave por incendios que León enfrenta en suelo australiano.

A finales de octubre del año pasado se encontraba en Loxton, al sur del país, y a medianoche los policías los despertaron para que salieran de sus casas ante la amenaza de que las llamas los alcanzaran. Al final solo se trató de un susto.

“Solo estando con los locales comprende una mejor la amenaza y las formas en que los ciudadanos se informan del estado y localización de cada incendio, además de las medidas a tomar en cada fase, como la aplicación “Fires near me” (Incendios cercanos a mí)”.

Esa app informa sobre el avance de los fuegos.

Asegura que se encuentran a salvo en Sídney, donde el aire está bastante despejado y alargaron su estancia ahí porque la carretera entre esa ciudad y Canberra está afectada por los grandes incendios forestales y además la capital tiene los peores niveles de contaminación en el aire.

Koalas, canguros, aves, ganado en fin, millones de animales han perdido la vida. Foto: Oakbank Balhannah CFS, AP
Koalas, canguros, aves, ganado en fin, millones de animales han perdido la vida. Foto: Oakbank Balhannah CFS, AP

Lo peor es que se estima que los incendios podrían mantenerse hasta marzo.

"Pensamos en los que están pasándolo peor con estos fuegos incontrolables, alimentados por las altas temperaturas, rayería en seco, vientos fuertes y más. Las pérdidas son monumentales...”, Alejandra León, Cientec.