Yenci Aguilar Arroyo.10 julio, 2019
Allison, Lyliane, Deykel y Jirlanny llegaron muy temprano al tribunal de Rochefort para apoyar a Maurice y a su dueña, Corinne Fesseau. Cortesía.
Allison, Lyliane, Deykel y Jirlanny llegaron muy temprano al tribunal de Rochefort para apoyar a Maurice y a su dueña, Corinne Fesseau. Cortesía.

Jirlanny Navas adelantó un viaje de vacaciones a Francia para unirse con sus hijas Deykel y Allison al grupo de defensores de Maurice, el gallo “acusado” en aquel país europeo de cantar demasiado temprano y molestar la paz de una pareja de ancianos.

Su amiga francesa Lyliane Navasquez fue la anfitriona de las ticas y ella también se unió a la lucha.

El famoso y emplumado Maurice y su dueña, Corinne Fesseau, tuvieron el jueves 4 de julio una audiencia que se llevó a cabo en el tribunal de Rochefort, al suroeste de Francia. Las autoridades decidieron aquel día que el juicio contra el animal se pasaba para el próximo 5 de setiembre.

Maurice fue demandado por los dueños de una residencia vecina en la localidad de Saint-Pierre de Oleron. El abogado de los demandantes, Vincent Huberdeau, manifestó: "mis clientes no reprochan al gallo que cante, solo pretenden estar tranquilos entre las 6:30 a.m. y las 8:30 a.m.”

Lo malo es que el gallo no tiene reloj.

Jirlanny Navas comentó que el viaje estaba previsto para esta semana, pero su amiga le comentó de la audiencia contra el gallo y ella quiso ser parte de la pelota que apoya al animalito y a su dueña pues un año atrás los conoció y se sorprendió cuando supo de la demanda.

“Me parece una estupidez que la gente se queje por algo así y sobre todo por el tema de la demanda. Maurice vive con su dueña desde hace años y lo único que hace es cantar, que es parte de su función como ser vivo. Es como que acá la gente lo demande a uno porque un perro ladra”, aseguró.

El gallo en Francia. A menudo se considera un símbolo nacional en Francia aunque no tiene carácter oficial. Aparece en algunos símbolos como la moneda de oro de 20 francos acuñada en 1899 y que circuló hasta el 1914 y también en la moneda de 10 francos de 1986. Desde los años 80, el gallo es el emblema de la selección francesa de fútbol.
Y se armó bonito

La amiga de Jirlanny, Lyliane, forma parte de una asociación llamada “Les coqs d’ oléron en colére” (Los gallos de Oléron están enojados), que se creó para apoyar al gallito y a raíz del nacimiento de ese grupo es que Navas y sus hijas adelantaron el viaje.

“Deykel tiene 17 años y Allison 11 y ellas consideran que los animales forman parte de la familia. Tenemos una perrita (casizagua) que se llama Milly y un gato llamado Shiro. Ellas no podían creer que la gente se tomara el tiempo para demandar al gallo”,cuenta la mamá.

La tica agregó que la noche anterior a la audiencia prepararon las pancartas que llevarían a las afueras de la sala de juicio.

“Me parece una estupidez que la gente se queje por algo así y sobre todo, por el tema de la demanda”. Jirlanny Navas, defensora de Maurice.

“Hicimos una pancarta para cada una y para pegar en el carro en el que iríamos a la audiencia. El día de la cita, nos levantamos a las seis de la mañana y cuando llegamos a los tribunales nos sorprendimos de ver tanta gente y algunos llegaron con sus mascotas”, explicó.

Esta vecina de Orotina hizo algo que nunca ha hecho en Tiquicia: entrar a una sala de juicio.

“Nuestro francés no es excelente, pero mi amiga habla español y ella nos contaba lo que pasaba. Entramos a la sala de juicio a las 9:30 a.m. pero la audiencia de Maurice fue hasta las 11:30 a.m. y duró una hora. Al salir hubo descontento porque esperábamos ese día un veredicto y tendremos que esperar hasta setiembre”, añadió.

Jirlanny comentó que el gallo no estuvo en la audiencia pues estaba enfermo, pero ella logró hablar con Corinne, la dueña del famoso plumífero, y la señora le dijo que estaba optimista y preocupada a la vez.

“Ella no quiere perder a su animalito, es parte de su familia y la acompaña desde hace años. Ella espera que los jueces entiendan su situación y no la condeen a apartarse de él”.

Corinne Fesseau, la dueña de Maurice defendió a su mascota y aseguró que no molesta. Cortesía.
Corinne Fesseau, la dueña de Maurice defendió a su mascota y aseguró que no molesta. Cortesía.
Tiquicia presente

Los periodistas locales se sorprendieron al darse cuenta de que había un grupo de ticos apoyando al gallo.

“Ese día hacía sol, pero no estaba muy caliente. Muchas personas pasaban y sentían curiosidad, no podían creer lo que estaba pasando”, cuenta la tica.

“Mis hijas vienen muy contentas, es una experiencia que a nivel cultural las ha impactado mucho pese a su corta edad. Nosotros tenemos unos gallos de vecinos y entendemos que forman parte de la naturaleza, a veces cantan a las once de la noche y nos hace gracia porque creemos que andan perdidos en el tiempo, pero jamás pensaríamos en demandarlos", aseguró.