Por: Christopher Camacho.  11 julio, 2017

Julio César Monge Aguilar es oriundo de Desamparados, pero conoció el amor de su vida en México, se enamoró, compartieron durante varios años y luego se casaron.

Hasta ahí su historia sería de la de cualquier romance, pero el calvario comenzaría después, ya que al ser dos hombres, su matrimonio y símbolo de amor no es reconocido en Costa Rica.

“Quiero que sea mi esposo acá en Costa Rica. Que sea reconocido y que podamos hacer una vida juntos en este país”, aseguró Julio César.

El joven de 25 años contrajo matrimonio en enero del 2016 con Iván Rivera Cantillano, de 33 años, después de una historia de amor que inicio en el 2012.

Julio César y Iván contrajeron matrimonio en la Ciudad de México. Foto: Cortesía
Julio César y Iván contrajeron matrimonio en la Ciudad de México. Foto: Cortesía

“Nos conocimos en un viaje que realicé a México. Nos llamó la atención que los dos nacimos el 29 de diciembre.

“Empezamos a compartir y nos enamoramos. Salimos, fuimos al cine, al teatro, a muchos lugares y nos encantó estar juntos. Luego de varios años de relación decidimos casarnos”, aseguró el desamparadeño.

Su lucha es para que su esposo pueda tener los derechos a la residencia en Costa Rica y que ambos puedan compartir en nuestro país, ya que aquí no es permitido por ley el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Esto provoca que tengan que vivir en México, donde Julio depende económicamente de Iván, quien es educador, ya que al no tener permiso de trabajo por aún no tener la ciudadanía, solo le queda otra que estudiar.

Esta es el acta de matrimonio que declara a Julio e Iván como esposos en México. Foto: Christopher Camacho
Esta es el acta de matrimonio que declara a Julio e Iván como esposos en México. Foto: Christopher Camacho

“Quiero tener una vida activa, no depender de mi esposo”, aseguró el tico.

Su primer acercamiento para poner los papeles en regla en Costa Rica fue con la embajada tica en México.

“Ahí ni siquiera sabían si podían recibir la solicitud o no”, explicó Julio César.

Por lo que decidieron venir a nuestro país a hacer los trámites, pero toparon con cerca.

“Al llegar al Registro Civil nos encontramos con la primera gran traba y en una resolución muy escueta nos dicen que no existe norma habilitante que permita la inscripción de dicho matrimonio, porque en el artículo 14, inciso 6 del Código de Familia, lo prohíbe”, aseguró Freddy Gamboa, abogado de la pareja.

A la boda asistieron familiares de la pareja. Foto: Cortesía
A la boda asistieron familiares de la pareja. Foto: Cortesía

Por esa razón y al ser denegado el recurso dos veces, decidió acudir al Tribunal Supremo de Elecciones.

“En este momento se encuentra en proceso ante el Tribunal, a la espera del fallo que nos emita. Si la resolución es desfavorable, damos por agotada la vía administrativa y estudiaríamos los otros caminos que nos quedan.

“Si se agota la vía interna acudiríamos al derecho internacional, a la Corte Internacional de los Derechos Humanos, para exigirle al Estado costarricense que cumpla con las resoluciones que son vinculantes”, aseguró el abogado de la pareja.

Para Julio César lo más importante es marcar un precedente que les permita a las personas que se encuentran en su misma situación tener los derechos a ser reconocidos como un matrimonio en Costa Rica.