Carlos Castro Torres vive en Estados Unidos y asegura que sufrió discriminación y hasta amenazas de muerte por ser latino

Por: Eduardo Vega 21 enero

Carlos Castro Torres, un ramonense de la pura cepa, llegó a Estados Unidos en el 2001 y asegura que jamás vivió tanta discriminación y agresiones por ser latino como durante los cuatro años de gobierno de Donald Trump, por eso celebra su salida.

“Este es uno de los días más felices de mi vida”, asegura.

Carlos está en Costa Rica de vacaciones, pero disfrutó cada detalle del traspaso de poderes estadounidense.

“Voy a dejar algo muy claro, tengo muchos años de tener mi propia empresita en Estados Unidos y económicamente los últimos cuatro años fueron los mejores desde el 2001, tuve bastante trabajo. Con respecto a la economía todo bien.

“Sin embargo, han sido los cuatro años en que más me han humillado y agredido verbal y hasta con pistola por ser latino. Jamás viví tanta discriminación como con Trump de presidente, porque él incitaba a eso, él le hizo creer a los blancos de Estados Unidos que eran una raza superior y muchos se lo creyeron y nos hacen sentir como eso, como raza inferior”, explicó Castro.

Carlos prefirió tirarse el traspaso de poderes en Tiquicia, a finales de mes vuelve a Gringolandia. Cortesía.

-¿En verdad era tan marcada la discriminación?

Mejor le respondo con un ejemplo, es más claro: un día detuve mi carro para revisar una dirección de un cliente, a los segundos salió un gringo blanco de la casa de enfrente de donde me estacioné y con una pistola me amenazó, me dijo que si no me iba inmediatamente me pegaba un tiro, que no quería latinos frente a su casa.

-¿Usted este año votó por primera vez?

Sí. Con mucha felicidad y esperanza voté por Joe Biden. Estados Unidos urge de un cambio, urge de unión, Trump partió a la gente, dejó todo muy dividido brutalmente.

-¿En los últimos cuatro años realmente se sintió en peligro?

Muchas veces. Se sentía la discriminación en el supermercado, en los comercios, en los restaurantes. Llegó al punto que hubo días en que mejor un fin de semana me quedaba en la casa y no salía para evitar sentir esa mirada de los gringos blancos y esas frases tirándole a uno por la pinta de latino, siempre dejando claro que ellos eran raza suprema.

-Por dicha solo un tipo lo amenazó con pistola ¿o hubo más?

Como le dije, tengo mi empresita, arreglo techos en casi todo Estados Unidos y un día llegué, porque fui contratado, a una casa y el dueño salió con un rifle y me dijo que si no me iba inmediatamente me mataba porque él no quería latinos en su propiedad y menos arreglándole el techo.

-¿Qué hizo?

Salir corriendo, muchacho. Ahí no se andan con cosas, si te amenazan es mejor irse.

-¿Eran constantes las agresiones?

Desde el momento que escuchaban el acento de uno, al mejor estilo latino, siempre había algún blanco que te volvía a ver con ojos de odio; ese odio lo alimentó Trump… yo hubiese deseado ganar menos de la mitad de lo que me gané en los últimos cuatro años, pero ser tratado de mejor forma por los gringos blancos. Como todo, no se puede generalizar, pero sí una gran mayoría.

Llegó en el 2001 a Estados Unidos y en los últimos 4 años sufrió tremenda xenofobia. Cortesía.

-¿Cambió en algo el tener ciudadanía?

Para las agresiones racistas no. A los supremacistas (los blancos que se creen una raza superior) les importa un pito que un latino tenga ciudadanía, sigue siendo latino y eso significa raza inferior.

-¿En qué momento en el gobierno de Trump comenzó a sentir ese odio hacia los latinos?

En el segundo día del gobierno de Trump yo, como buen tico, entendí que el asunto se iba a poner feo, ya tenía residencia permanente, entonces ese segundo día alisté mis papeles y los metí para la ciudadanía, se sabía que con Trump la discriminación sería asunto de todos los días… y lo fue.

-¿Cómo se ha defendido?

Es mejor llevar la fiesta en paz y alejarse de las personas blancas que se creen superiores. Hay que aprender bien el idioma porque cuando usted no les entiende se enojan mucho y algunos es cuando aprovechan para insultar y hasta agredir.

Este ramonense le dice adiós a Trump y espera que jamás vuelva a acercarse a un puesto en el gobierno estadounidense. Foto AFP.

-¿Abusaron de usted de otra forma solo por ser latino?

Claro. En una ocasión hice un techo completo y el dueño de la casa, cuando llegó la hora de pagar, me dijo que si no me iba llamaría a migración. Yo tenía los papeles en regla, pero no era ciudadano, entonces mejor decidí perder esa plata, habría sido un pleito de un estadounidense contra un latino que está tramitando su ciudadanía… adivine quién habría ganado.

-¿Qué espera en los próximos cuatro años?

Unión, respeto, poder salir a cualquier lugar sin que una mirada me quiera hacer sentir inferior. Espero poder sentirme del todo seguro cuando ande por las calles, sin temor a una agresión. Es importante que la economía siga creciendo, también que las diferentes culturas en este país nos respetemos porque es muy duro sentir que en cualquier momento por el simple “pecado” de ser latino, algún loco supremacista te puede matar.