Eduardo Vega.3 marzo

Un matrimonio de San Rafael de Heredia comenzó, hace 15 días, un negocito de comidas que espera sea una salvada en estos tiempos duros de pandemia.

Estos empunchados esposos compraron un carrito adaptado para hacer jamita y todo lo que preparan vale solo un rojito.

¿Quiere una hamburguesa? ¿Un perro caliente? ¿Unos tacos? ¿Unas salchipapas? ¿Un choripán? Pues don Rodrigo Maass Quesada y doña Marcia Zamora Castro le venden cualquiera de esos deliciosos productos a mil colones.

El carrito les ha pegado la gran salvada, no tienen que pagar mensualidades de un local. Cortesía.
El carrito les ha pegado la gran salvada, no tienen que pagar mensualidades de un local. Cortesía.

“Mi esposa trabajaba en turismo y la pandemia la dejó sin trabajo, eso golpeó duro la economía del hogar. Sabíamos que no nos podíamos sentar a llorar y comenzamos a maquinar qué hacer”, explica don Rodrigo, quien junto a su esposa viven en Jardines de Roma.

Como él se la juega y bonito en la cocinada, decidieron meterse de lleno en el campo de la comida, por eso, como es lo normal, primero pensaron en una ventanita o un local pequeñito.

“Una vez decidido cómo la íbamos a pulsear, comenzamos a buscar un local. Vimos muchos, anduvimos por varios lados porque pensábamos que había que analizar bien el punto, la comunidad y todo eso, porque hacer un punto cuesta mucho”, comentó el sanrafaeleño.

La hamburguesa es bien mamulona. Cortesía.
La hamburguesa es bien mamulona. Cortesía.

Por medio de redes sociales amarraron las visitas a los locales que visitaban y, en una de tantas, en Facebook vieron que un señor estaba vendiendo un carrito (un Ford Festiva de 1993) ya adaptado con una parrilla para hacer comida y los flechó de inmediato.

No lo pensaron mucho, doña Marcia le dio la aprobación y se “embarcaron” en la compra del vehículo. Fue un cambio total de lo que tenían en mente, porque se olvidaron de un local y se concentraron en moverse por varios lados para llegarle a más gente.

“Pudimos comenzar más rápido de lo esperado porque a un local hay que meterle mucho dinero: acondicionando la cocina, poniendo los muebles, en fin, una vez alquilado un lugar siguen los gastos. Con el carro no, simplemente fue comenzar a vender”, contó.

Al carro le habían adaptado una parrilla para dejar las tortas sabrosas. Cortesía.
Al carro le habían adaptado una parrilla para dejar las tortas sabrosas. Cortesía.

El inicio fue con el pie derecho, porque el matrimonio logró mezclar perfecto aquella frase de “bueno, bonito y barato”. La hamburguesa tiene queso, tomate, lechuga y la carne es de cuarto de libra. Incluso, esas tortas se las compran a una familia que las hace artesanalmente.

Lo mismo pasa con los tacos, otra familia los hace artesanalmente y así estos breteadores de “Food truck todo a mil” venden, ganan y les compran a otros que la están pulseando bonito igual que ellos.

- ¿Por qué todo a un rojito?

Yo trabajo como chofer de un camión, tengo claro que los viáticos del día de muchas personas están entre tres mil y cuatro mil colones. Nuestra idea siempre ha sido vender rico, pero vender barato, que la gente quede satisfecha y que no sufra el bolsillo.

Rodrigo y Marcia le ponen bonito los jueves, viernes, sábados y domingos. Cortesía.
Rodrigo y Marcia le ponen bonito los jueves, viernes, sábados y domingos. Cortesía.

- ¿Cómo les ha ido en estos primeros quince días?

Mucho mejor de lo que esperábamos. Les ha encantado que lo que preparamos es frente de ellos, así pueden confirmar la limpieza. Respetamos todos los protocolos de higiene y, como es un carro, estamos cerquita de quien nos necesita.

- ¿Cuál ha sido el producto estrella?

Es que como todo es a mil, los clientes compran una hamburguesa, unos tacos y digamos unas papas. Siempre compran varias cosas. De una vez anuncio que el choripán comienzo a venderlo esta semana y que para eventos pueden llamarme al 8353-4469.

- ¿Ha sido una ventaja vender en el carro?

Un vecino me llamó la semana pasada para que le vendiera porque su familia es grande y le puse el carro frente a la casa y así todo le comieron super fresco. Gracias a Dios nos ha ido bien.

Las salchipapas han pegado por su buen sabor y, obviamente, por el precio. Cortesía.
Las salchipapas han pegado por su buen sabor y, obviamente, por el precio. Cortesía.

- ¿No les dio miedo empezar un negocio en pandemia?

Claro. Uno al principio tiene muchos temores, pero hay que tirarse al agua. Sabíamos que como familia (tienen dos hijos: Santiago de dos años y cinco meses, y Lucía de cinco meses) necesitábamos un ingreso adicional, por eso olvidamos los temores y comenzamos muy positivos y llenos de Dios.

- ¿Andan por todos lados?

Arranqué en San Rafael de Heredia, en Jardines de Roma, nos ha ido bien con los vecinos y la comunidad. Andamos por todo San Rafael e incluso en el Monte de la Cruz, pero podemos ir a cualquier lugar del país donde nos contraten el servicio, para eso estamos.

Don Rodrigo aprovecha sus dones como cocinero y deja la comida bien sabrosa. Cortesía.
Don Rodrigo aprovecha sus dones como cocinero y deja la comida bien sabrosa. Cortesía.

- ¿Todo a mil trabaja todos los días?

Ahorita arrancamos solo jueves y viernes, después de las seis de la tarde, también sábados y domingos después del mediodía. Esperamos poder abrir los siete días de la semana, pero vamos paso a paso.