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Un nicaragüense en la Marcha de la Diversidad: “También hay que teñir Nicaragua de colores”

En el 2018 participó en su primera Marcha de Orgullo en Costa Rica y no niega que lloró

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Enrique Martínez es un nicaragüense que llegó a Costa Rica en el 2018. Es integrante de la comunidad LGTBIQ+ y conversamos con él el pasado domingo 25 de junio, en medio de la Marcha de la Diversidad 2023.

“Es la cuarta marcha en la que participo y el corazón se me llena de orgullo, también de deseo, de un deseo, porque también hay que teñir Nicaragua de colores.

“En la primera que estuve, en el 2018, no se lo puedo negar, lloré y mucho. Lloré de alegría y de dolor; de alegría por que no terminaba de creer que podía expresar libremente mi orientación sexual, que en la calle nadie me agredía, que no sentía miedo por mi vida.

“Lloré de dolor porque en mi amada Nicaragua eso es imposible. Una Marcha de la Diversidad es imposible, por eso lloré”, agregó el nicaragüense, quien tiene 25 años.

En el 2018 llegó a Tiquicia porque en Nicaragua tenía dos opciones: se iba del país o lo mataban. Lo tenían ya en la lista negra por su orientación sexual y por ser parte de los miles de universitarios que desde el 18 de abril de ese año se manifestaron a diario luchando por los derechos de todos los nicaragüense; o sea, es un perseguido político.

Enrique Martínez es un nicaragüense que llegó a Costa Rica en el 2018. Es integrante de la comunidad LGTBIQ y conversamos con él el pasado domingo 25 de junio, en medio de la Marcha de la Diversidad 2023. “Es la cuarta marcha en la que participo.

“Cada Marcha del Orgullo LGTBIQ+ la vivo con mucha dignidad, con un gran sentimiento de reivindicación de derechos, que no tenemos en nuestro país. En cada marcha los nicaragüenses de la comunidad expresamos lo que quisiéramos vivir en Nicaragua y debemos hacerlo en Costa Rica.

“Desde Costa Rica luchamos por la búsqueda de la libertad, de los derechos humanos que nos arrebató la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo; además, marcho por todos aquellos nicaragüenses de la comunidad LGBTIQ+ que lucharon en Nicaragua y terminaron presos”, explica.

Por estos día del 2023 en los cuales en Costa Rica la comunidad diversa ha ido ganado derechos (aunque todavía queda camino por recorrer) y se puede manifestar en una marcha que reúne a casi un millón de personas, en Nicaragua, explica Enrique, hay persecución y agresión a quien diga en voz alta que es homosexual, bisexual, trans, en fin, cualquier orientación sexual que no sea hombre o mujer.

“En Nicaragua hay un estigma mayor. Hay un machismo mayor y un odio profundo dentro de la actual dictadura a quien se declare diverso. Si usted no es una persona heteronormal para la dictadura usted puede terminar hasta muerto.

“Le aclaro que hay una doble moral en la dictadura. Ellos dicen que hay personas diversas que van con el régimen, pero son personas que juegan el juego de la dictadura, son silencio puro y son utilizados para hacer creer que hay una dictadura incluyente, eso no es cierto”, explica Martínez, quien nació en el barrio La Libertad de Managua.

Enrique nos recuerda que hay una gran realidad actual en Nicaragua; si una persona es diversa, en las calles son gritados, insultados, apedreados y siempre les dicen la misma frase: “Regresate al closet, aquí no queremos saber nada de vos”.

Marcha del orgullo 2023, Costa Rica

Agresión

Una pareja de hombres o de mujeres no pueden andar libremente de la mano por las calles de Managua, por dar un ejemplo. “Dos hombres de la mano por las calles no caminan ni cien metros cuando ya son insultados y apedreados.

“En Nicaragua se pasa muy rápido del insulto a la agresión. Los homosexuales en Nicaragua somos agredidos. La dictadura tapa todas esas agresiones, esos crímenes de odio. El crimen de odio a la comunidad LGTBIQ+, amargamente, se ha vuelto normal en mi país. Alguien de la comunidad puede ser asesinado en cualquier momento”, asegura con dolor.

En medio de la Marcha del Orgullo LGTBIQ+, Enrique asegura que la comunidad diversa nicaragüense que está en Tiquicia siempre resalta que en este país pueden expresar su sexualidad libremente, sin miedo de ser agredidos y sin miedo de, incluso, perder la vida. Celebra que aquí los nicaragüenses de la comunidad pueden casarse.

“Antes del 2018 jamás había estado en Costa Rica. No podía creer cuando llegué que podía decir mi orientación sexual, no podía creer que me respetaban como ser humano diverso. Desde el 2018 he aprendido demasiado de los derechos que tiene la comunidad y esos aprendizajes, se lo confirmo, no son solo para dejármelos, crece todos los días un compromiso.

“Los LGTBIQ+ que estamos en Costa Rica sabemos muy bien que debemos seguir aprendiendo cómo se hacen las cosas porque hay que volver a Nicaragua; es obligatorio porque debemos dar la lucha. Nicaragua debe ser un país tolerante, respetuoso y amigo de las personas diversas. Aprendo mucho y sé que debo ser parte de los que luchen”, dice con ilusión.

Esperanza

A los 19 años, cuenta, salió del closet y la mamá lo abrazó y le dijo que ya sabía, que a las madres no se les va nada y que lo iba a defender como una leona contra quien fuera. Eso le dejó claro que debía luchar siempre por sus derechos.

“Un nicaragüense gay vive con miedo, vive escondiendo el amor a la pareja, escondiendo cualquier muestra de cariño y, por supuesto, escondiendo cualquier tipo de muestra de la bandera arcoiris, porque esa bandera es sinónimo de rechazo y agresión allá.

Enrique Martínez es un nicaragüense que llegó a Costa Rica en el 2018. Es integrante de la comunidad LGTBIQ y conversamos con él el pasado domingo 25 de junio, en medio de la Marcha de la Diversidad 2023. “Es la cuarta marcha en la que participó

“Costa Rica me demostró que valgo, que puedo amar en libertad, que puedo ser amado sin ser agredido. Esta Marcha de la Diversidad, del Orgullo, para un nicaragüense diverso es una marcha de esperanza, de sueños por cumplir, de luchas por dar.

“Digo gracias a Costa Rica por aceptarme, cuidarme y darme mi lugar. Me tocará luchar porque en mi país algún día se viva lo mismo”, concluye con esperanza.

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.

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