Shirley Sandí.23 marzo
La abuelita aguantó bajo el aguacero y no denunció por amor a su nieta. Foto: Ilustrativa/ Albert Marín.
La abuelita aguantó bajo el aguacero y no denunció por amor a su nieta. Foto: Ilustrativa/ Albert Marín.

En su lecho de muerte, Ileana le rogó a su mamá que se hiciera cargo de sus dos niñas. Doña Conchita prometió que lo haría, las cuidaría y las sacaría adelante, aunque no poseía mayores bienes, salvo la casa humilde que habitaban en un barrio herediano.

Ileana era su única hija, quien víctima de una enfermedad terminal, falleció en plena juventud.

Pasaba el tiempo y todo iba bien hasta que una de nietas, ya mayorcita, conoció a un hombre que resultó ser un irresponsable. La dejó embarazada en dos ocasiones, por lo que doña Conchita agregó a los dos bisnietos en su lista de obligaciones.

La señora, quien usaba silla de ruedas para moverse, era paciente del reconocido geriatra Fernando Morales en el hospital Blanco Cervantes. Un lunes esta abuelita llegó a la consulta muy desmotivada.

“¿Qué le ocurre?”, le preguntó el doctor. El llanto fue su respuesta. Morales tuvo que insistir para que le contara la razón de su tristeza. “Mire, doña Conchita, si sus nietas o alguien la maltrata, usted debe denunciar cualquier situación”, insistió el doc.

“No puedo ni debo hacerlo. Si denuncio pierdo a mi nieta y rompería la promesa de velar por ella. Nunca traicionaría a mi difunta hija”, respondió la señora.

Morales comprendió que esta señora nunca plantearía una denuncia contra su nieta, pero sí logró que le contara en confianza lo que vivió.

Las ganancias por la venta del libro se destinarán a los viejitos más necesitados. Foto: Cortesía
Las ganancias por la venta del libro se destinarán a los viejitos más necesitados. Foto: Cortesía

El día anterior por la tarde, llegó el novio de la nieta de doña Conchita, como hacía de vez en cuando. Estando en la casa decidieron tener relaciones, por lo que la mujer llevó a su abuela al patio, en su silla de ruedas. La tarde transcurría, no volvían por ella y terminó con un gran aguacero.

“Horrorizado comprendí su profunda tristeza y el porqué del fuerte resfrío que la aquejaba. Cruelmente los amantes la habían dejado varias horas en el patio, sola, bajo la lluvia. Con frío en el cuerpo y orfandad en el alma”, asegura el doctor Fernando Morales en su libro titulado ¡Vivan los años!

Experiencia plasmada en letras

El doctor Morales tiene una experiencia de más de 40 años como médico y de 25 años al frente del hospital geriátrico Blanco Cervantes. Esa experiencia no la tiene cualquiera y por eso quiso plasmarla en un libro que ya está a la venta.

La de Conchita es una de las crueles historias de abuso que marcaron a este doctor. Claro, él cambió los nombres para resguardar la identidad de los participantes, pero dicho caso narra a la perfección la situación de violencia que enfrentan los adultos mayores en la actualidad, la cual aumenta casi un 20% por año. En el 2017 se registraron 854 casos de agresión a esta población, según Conapam.

Son 420 páginas con muchas historia de pacientes, detalles sobre el impulso que Morales le dio a la geriatría y de su ardua labor de investigación.

En las páginas también se recoge la historia de Amparo, la adulta mayor que le regaló una biblia en agradecimiento por haberle ayudado a conseguir su pensión del régimen no contributivo, y así dejar de sentirse una carga para sus sobrinos.

También narra la historia de una señora mayor que se topó en un bus en Filadelfia, Estados Unidos, la cual se sorprendió cuando Morales le preguntó dónde quedaba la próxima parada. Dicha señora le agradeció por haberle hecho conversación ya que llevaba dos semanas de no cruzar palabra con nadie porque vivía sola.

Esta es la biblia que le heredó doña Amparo a Morales y que hoy el doctor guarda como un tesoro. Foto: Cortesía
Esta es la biblia que le heredó doña Amparo a Morales y que hoy el doctor guarda como un tesoro. Foto: Cortesía

“Doña Amparo me heredó esa biblia al morir y es uno de mis grandes tesoros. Por eso cuento en el libro cómo se puede cambiar la vida de las personas si uno les pone un poquito de atención”, aseguró el médico, quien profesa abiertamente su fe católica y en 1994 le solicitó personalmente en al papa Juan Pablo II que escribiera una encíclica (carta del papa sobre la fe o costumbres) a favor de los adultos mayores. Dicha petición fue apoyada por muchos latinoamericanos y se convirtió en realidad en 1999.

Morales asegura que la tercera edad se puede ligar en un 50% de los casos a maltrato y abuso y un 50% a felicidad.

“Este libro se escribió con gran cuidado y está muy bien documentado. El producto de toda su venta será para la causa de las viejitos más necesitados, incluyendo los abandonados. Yo fui muy afortunado y tengo la obligación moral de visibilizar a todos estos adultos mayores que la pasan en gran desventaja”, comentó el médico, quien ya se pensionó y ahora es decano de la Facultad de Medicina de la UCR.

¿Cómo conseguirlo?
El libro “¡Vivan los años! Relatos de un largo camino en la geriatría y gerontología”, cuesta 15 rojitos y se puede conseguir en el tercer piso del hospital geriátrico Blanco Cervantes, en San José. Fue escrito por el periodista Roberto García con los relatos del doctor Morales.