Yenci Aguilar Arroyo.17 abril
Monseñor José Rafel Quirós bendijo parte de la mercadería que fue donada a organizaciones sin fines de lucro. José Cordero.
Monseñor José Rafel Quirós bendijo parte de la mercadería que fue donada a organizaciones sin fines de lucro. José Cordero.

El Hogar de la Esperanza, ubicado en Paso Ancho, recibió frutas, verduras y abarrotes como parte de lo recolectado en el Huerto de la Agonía, que se instaló este miércoles en el parque Central de San José.

Esta es una de las actividades características de la Semana Santa.

La realización del huerto, a cargo de la Arquidiócesis de San José, reunió a colaboradores de los mercados Borbón, Central, de Artesanías, la Coca Cola y del Registro, entre todos. Donaron cerca de 3 mil kilos de mercadería, que fue entregada a organizaciones sin fines de lucro.

Juan José Mora, nutricionista de Hogar de la Esperanza, contó que con esta donación podrán mejorar los platillos que le dan todos los días a 28 personas, pacientes de VIH y sida.

“A veces sacrificamos la compra de vegetales y gracias a esta donación podremos darle a nuestros beneficiados un menú más completo. Acá ayudamos a los pacientes para que puedan llevar a cabo su tratamiento médico”, expresó.

Trabajadores de la Municipalidad de San José recogieron los alimentos para donarlo a las instituciones seleccionadas. José Cordero.
Trabajadores de la Municipalidad de San José recogieron los alimentos para donarlo a las instituciones seleccionadas. José Cordero.
Un llamado a la solidaridad

Geovanny Jiménez, quien trabaja en el mercado de El Registro y coordina la colecta, expresó que los inquilinos de los mercados Borbón, Central, Mayoreo, la Coca Cola y el de Artesanías se ponen de acuerdo para donar distintos productos.

“La intención es que se pueda donar una gran variedad de productos, que sabemos que serán bien aprovechados. Por dicha, todos los trabajadores de los puestos se unen a la causa, porque saben que es por la gente que lo necesita”, agregó.

Por otro lado, monseñor José Rafael Quirós, arzobispo de San José manifestó que este tipo de actividades no pueden ser pasajeras.

“Así como Jesús entregó su vida para salvarnos, nosotros acá no podemos olvidar que hay personas que nos necesitan. Muchas veces, el campesino no es valorado, y hay muchos que pasan carencias y hasta pierden su cosecha y no pueden recuperar lo invertido”, expresó.