Recorrido le evita las presas y los peajes y le ahorra tiempo

Por: Karen Fernández 2 junio

Si en el mundo todos los caminos llevan a Roma, en Costa Rica más de uno nos puede acercar a las bellezas de nuestro Pacífico central.

Esta vez no hablaremos de la carretera San José-Caldera, la más conocida, sino de una alternativa que propone Norman Hidalgo, el alcalde de Acosta. Se trata de la ruta 301.

Montañas, naturaleza y ríos y cataratas son parte de las bellezas que descubrirá en Acosta. Foto: Cortesía

“Aún falta el asfaltado completo, pero se puso una primera capa (perfilado) que permite el ingreso de los automóviles y ya no solo los de doble tracción, que eran los únicos que podían transitar por las calles del cantón”, empieza diciendo don Norman.

Hace únicamente dos años, sobre todo en el invierno, era prácticamente imposible pasar por esta ruta, que era más charcos que otra cosa, pero en el 2019 comenzaron con los trabajos en conjunto con el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y la cara que muestra ahora es muy diferente.

Esta ruta 301 conecta Desamparados con cuatro distritos de Acosta (San Ignacio, Salitral de Guaitil, Cangrejal y Sabanillas de Bijagual) y termina en Parrita, lo cual permite llegar a playas tan populares como Bandera, Esterillos y, más allá, a 28 km, estaremos en Manuel Antonio o en el bellísimo parque marino Ballena.

El recorrido por esa ruta 301 lleva hasta Parrita en 2 horas y 35 minutos (el trayecto es de 84 kilómetros).

Por la ruta 27, si le va bien y no se encuentra presas, puede durar dos horas y 38 minutos, pero volar rueda por 152 kilómetros, 68 kilómetros más que por la ruta 301. Y ni hablar del ahorro de combustible.

El recorrido por la ruta 301 no tiene que ver únicamente con tiempo y con plata ya que le permitirá descubrir algunas de las bellezas turísticas de la zona y donde el viajero puede parar para recargar energías y comprar algo, con lo cual le echará el hombro a una economía que lo necesita mucho.

La municipalidad local se ha dedicado a brindarle un impulso a la nueva ruta al Pacífico. Foto: Cortesía

La Teja habló con el alcalde de Acosta y con algunos de los comerciantes locales para que nos cuenten qué podemos encontrar a lo largo del camino, de manera que la la próxima vez que planifiquemos el paseíto al Pacífico central nos motivemos para comenzar una aventura nueva sin presas y, ¡muy importante!, sin peajes.

Para que se haga una mejor idea del recorrido, llega a Desampa, sube por San Rafael Arriba hasta caer a Aserrí, sube a Tarbaca y baja a San Ignacio de Acosta donde nace la ruta y ahí llega hasta Parrita.

“Si hay un interés de la región porque los tres alcaldes (Aserrí, Acosta y Parrita) tenemos muy buena relación porque con los territorios regionales del Instituto de Desarrollo Rural (Inder) para impulsar su desarrollo se está trabajando unidos. Esta ruta no es solo para la región, porque permite al país ahorrar
en combustible y en gastos operativos para trasladar los productos hasta el Pacífico”, contó Hidalgo.

Parada a comer

Alba Vargas es la dueña del mirador y restaurante El Bambú, al que todo el mundo conoce como “Donde Alba”.

El mirador donde Alba tiene vista a las montañas y hasta al mar de Parrita. Foto: Cortesía

Desde hace 28 años abre a las 6 de la mañana y cierra a las 9 p.m. en el distrito de Sabanillas de Acosta. Dependiendo de donde se siente usted en el local, podrá ver el Valle Central o un adelantico del mar como para ir entrando en calor de lo que le espera en su viaje, pues ya en ese punto solo le quedan 25 kilómetros para llegar a Parrita.

“El arreglo de la carretera nos ha ayudado mucho porque ya pasan más carros por aquí y nos visitan de San José y hasta de Parrita”, nos dijo doña Alba.

En su local usted puede comerse un casado, chifrijo, tortillas con queso, empanadas, arroz con camarones o unos buenos chicharrones y queda bien llenito.

Como Alba es una líder comunal, le echa la mano a un grupo de mujeres que cosechan piña y de una vez la ofrecen a los clientes del restaurante.

Los platillos de Varus Ranch's son variados y le permitirán degustar la cuchara local. Foto: Cortesía

En el camino también encontramos el bar y restaurante Varus Ranch, cuya dueña es Mily Céspedes.

“La gente disfruta mucho el lugar porque hay muchas áreas verdes y el restaurante está al aire libre”, nos contó ella.

Queda en el distrito de Llano Bonito de Acosta, a unos 13 kilómetros de San Ignacio y allí se puede comer unas ricas “baby rack”, que son costillas de cerdo con salsa barbacoa acompañadas con yuca y escabeche de banano verde.

Si lo prefiere también puede entrarle al arroz con camarones, pescado entero, papas, nachos o más, todo hecho por doña Mily, quien le pone amor a cada platillo.

Varus Ranch's en Acosta, a la orilla de la carretera 301 tiene amplias zonas verdes. Foto: Cortesía

Y los precios están muy cómodos, un ceviche le cuesta ¢2.000, los casados ¢3.000 y, claro, ya para el pescado entero o las costillas el precio depende del tamaño.

Atienden de viernes a domingo de 11 a.m. a 9 p.m.

Relax en el río

Si antes del agua salada se le antoja agua dulce y quiere refrescarse y descansar antes de seguir avanzando, puede hacer una paradita en el Centro Turístico Paraíso del Río, que tiene un ambiente muy familiar.

Las bellezas naturales de Acosta como este río en el centro turístico Paraíso del río. Foto: Cortesía

Su propietario, Antonio Fallas, nos contó que ya lleva 13 años ofreciendo un lugar de esparcimiento a lugareños y a visitantes de fuera.

“Tenemos el servicio de restaurante, una cancha para fútbol pequeña, una de voleibol, dos piscinas, una para niños y otra para adultos, sendero que da acceso al río Candelaria, amplias zonas verdes para descansar y matar el día y disfrutar la naturaleza relajado”, nos dijo el dueño.

La entrada cuesta ¢3.500 para los adultos y ¢2.500 para los niños y ahorita, en temporada baja, abren de jueves a domingo y los días feriados de 9 a.m. a 4 p.m.

El Centro turístico Paraíso del Río en San Ignacio de Acosta tiene dos piscinas si no quiere meterse al río. Foto: Cortesía

Este lindo lugar queda a 4 kilómetros del centro de San Ignacio de Acosta, carretera a Parrita.

Impulso económico

Como la 301 es la ruta más corta para llegar al Pacífico desde el Valle Central, el alcalde de Acosta quiere que los turistas conozcan todas las bellezas que ofrece el cantón y participen en el impulso económico a los comerciantes de la zona, lo que incluye desde restaurantes hasta los pulseadores que ofrecen sus productos a la orilla de la carretera.

Se imagina estar relajado en este jacuzzi, rodeado por la tranquilidad de la naturaleza y sus sonidos en hotel El portal de la montaña. Foto: Tomada de Facebook.

Otros proyectos turísticos de la zona que es posible visitar son el hotel El portal de la montaña, en Sabanas de Acosta, que ofrece unas vistas espectaculares y si usted es amante de las aves, de fijo se dará gusto observando especies.

Aves de muchas especies puede observar en este paraíso acosteño. Foto: Tomada de Facebook.

El recorrido es muy bonito y vale tomar la aventura para conocer una parte lindísima del país que nos lleva a otra tan llena de bellezas naturales como el Pacífico central.

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