Alonso Peña decoró desde el miércoles el salón donde le dará el sí a su novia Maureen Esquivel en un matrimonio que ha mantenido a todo el país al tanto.
Peña contó con el apoyo de su compa Wálter (no dio el apellido) y entre los dos tardaron cuatro horas decorando el lugar con globos blancos y amarillos que resaltan en un amplio salón de color verde.
El altar es una mesa a la que le pusieron un mantel blanco y dorado que ubicaron frente a de 12 sillas en las que se sentarán los invitados.
El novio está bien galán, ya que luce una camisa de color rosa pálida, pantalón, chaleco y zapatos negros para hacer juego. El hombre está más nervioso que gallina en baile de zorros, aunque tragó grueso porque la novia no llegaba y el matrimonio estaba pactado a la 1:30 p. m.
