Shirley Sandí.6 octubre, 2019

Durante muchos años escuchamos que el autoexamen de mamas era una buena manera de detectar el cáncer en los pechos, pero los médicos le advierten a la población que no se puede dejar de lado la mamografía.

El autoexamen debe realizarse, pero no sustituye la mamografía.
El autoexamen debe realizarse, pero no sustituye la mamografía.

El autoexamen no ha demostrado ser suficiente para reducir la mortalidad por cáncer de mama, el cual es el más frecuente y letal entre las mujeres. El año pasado murieron 335 mujeres por esta causa (304 fueron mayores de 45 años). Por más autoconocimiento que tengamos de esta parte del cuerpo, las mujeres no tienen la habilidad de palpar cosas que un profesional en salud sí puede sentir. Los ultrasonidos y las mamografías son capaces de detectan las anomalías más pequeñas, las que no se pueden descubrir con las manos.

Sin embargo, las autoridades médicas enfatizan en lo importante que es estarse revisando y permanecer atenta a cualquier cambio en las mamas para acudir a consulta de inmediato en caso de alguna sospecha.

La norma nacional recomienda que las mujeres deben realizarse una mamografía cada dos años si no presentan síntomas, cuando se está en un rango de edad de entre los 45 años y los 70 años. Esta medida ha demostrado, con estudios internacionales, ser suficiente para tener una vigilancia más activa.

Entre esas mamografías (o en caso de personas más jóvenes, ya que es importante prestarles atención a los cambios en las mamas) es necesario hacerse el autoexamen, recalcó la oficina de prensa de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

Después de los 45 años es necesario hacerse una mamografía cada dos años. Foto: Cortesía
Después de los 45 años es necesario hacerse una mamografía cada dos años. Foto: Cortesía
12 signos

Durante el autoexamen se debe estar pendiente de 12 signos que deberían provocar la consulta en los Ebáis. La mayoría de ellos corresponden a otras condiciones distintas al cáncer, pero sí puede ser suficiente para encender la señal de alerta.

Los 12 signos son: alguna protuberancia (pelotita), una vena creciente, una hendidura, erosiones en la piel, huecos, el hundimiento del pezón, fluidos desconocidos, asimetría en los pechos, endurecimiento, piel de naranja, enrojecimiento y ardor.

“El autoexamen no sustituye a la mamografía. Las edades para las mamografías dependen del riesgo que tenga la paciente. Si tiene riesgo hereditario (hermanas o tías con la enfermedad), se recomienda hacer la mamografía a los 40 años”, dijo la oncóloga Marjorie Obando.

Lidieth Carballo, médica salubrista, sostuvo durante una actividad en la Universidad Latina que ahora la mujer se apropia más de la salud y de sus autocuidados. Además tiene más acceso a consultar en los servicios que brinda la CCSS.

En la actualidad operan 51 clínicas de mama en las áreas de salud, donde médicos generales hacen pasantía en hospitales donde aprenden el abordaje del cáncer y conocen los lineamientos para la detección temprana y cómo priorizar los casos urgentes.

La CCSS cuenta en este momento con 37 mamógrafos distribuidos en dos hospitales (de las Mujeres y Nacional Geriátrico), así como en clínicas.

Victoria Ross, presidenta de la Fundación Dra. Anna Gabriela Ross, reiteró la importancia de traerse abajo mitos que aún envuelven a esta condición.

Aseguró que un estudio del 2016 descubrió que más de la mitad de los 20 artículos más compartidos sobre cáncer en Facebook y otras redes sociales, contenían información falsa o desacreditada.

“A partir de un estudio del 2002 se sabe que el autoexamen no sirve como herramienta de detección temprana que impacte en la reducción de la mortalidad y que lo que se necesita es que las personas se realicen los exámenes de detección temprana, que estén pendientes de su salud y que controlen los riesgos”, indicó Ross.

Agregó que la gente que está expuesta a información incorrecta es más resistente a adoptar medidas de tratamiento correctas, con el impacto posterior de que, si no tomó tratamientos correctos en cáncer, se tiene el doble posibilidades de morir.

Factores de riesgo

Se desconocen las causas exactas del cáncer de mama. Los médicos rara vez saben por qué una mujer lo padece y otra no. Mujeres con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de padecerlo, aunque es importante recalcar que una mujer tenga un factor de riesgo no significa que vaya a padecerlo.
La mayoría de quienes tienen factores de riesgo nunca padecen cáncer de mama.
Los estudios han encontrado los siguientes factores de riesgo de cáncer de mama:
• Edad: Las probabilidades de padecer cáncer de mama aumentan conforme la mujer envejece. La mayoría de las mujeres diagnosticadas tienen más de 60 años.
• Antecedentes personales de cáncer de mama: La mujer que ha tenido cáncer en un seno tiene un riesgo mayor de padecer esta enfermedad en su otro seno.
• Antecedentes familiares: Su riesgo de presentar cáncer de mama es mayor si su madre, padre, hermana o hija, tuvo cáncer de mama. El riesgo es aún mayor si ese familiar tuvo cáncer antes de los 50 años de edad.
• Ciertas alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes, como BRCA1 o BRCA2, aumentan considerablemente el riesgo de cáncer de mama.
• Radioterapia al pecho: Las mujeres que han recibido radioterapia al pecho (incluyendo los senos) antes de los 30 años de edad tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de mama.
• Antecedentes relacionados con la reproducción y la menstruación que aumentan el riesgo:
Entre mayor sea la mujer al momento de dar a luz por primera vez.
No tener hijos.
Primera menstruación antes de los 12 años de edad.
Menopausia después de los 55 años de edad.
Mujeres que tienen mucho tiempo de usar terapia hormonal después de la menopausia.
• Densidad del seno: Las mujeres cuyas mamografías muestran zonas más grandes de tejido denso que las mamografías de mujeres de la misma edad tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
• Obesidad o sobrepeso después de la menopausia: La posibilidad de tener cáncer de mama después de la menopausia es mayor en las mujeres que son obesas o tienen exceso de peso.
• Inactividad física: Las mujeres que son inactivas físicamente en su vida pueden tener un riesgo mayor de cáncer de mama.
• Consumo de alcohol: Algunos estudios sugieren que en cuanto más bebidas alcohólicas consume una mujer, mayor es su riesgo de cáncer de mama.
Fuente: Fundación Ana Ross.