Karen Fernández.15 julio

Jason Herrrera Echeverría es un joven costarricense de tan solo 17 años que ya se está codeando con la crema y nata de la música gringa.

Jason Herrera Echeverría resultó becado por el Instituto Curtis de Filadelfia, Estados Unidos. Foto: Cortesía
Jason Herrera Echeverría resultó becado por el Instituto Curtis de Filadelfia, Estados Unidos. Foto: Cortesía

Jason, egresado del colegio Napoleón Quesada, en Guadalupe, se pegó una beca virtual en el Instituto de Música Curtis en Filadelfia, Estados Unidos, uno de los más prestigiosos del mundo.

El muchacho asiste desde hace casi tres años a la Escuela de Música Municipal de Goicoechea y empezó tan solo un poco antes en la banda del cole en el 2017.

“Inicié como un pasatiempo, pero poco a poco la música fue absorbiendo todo mi tiempo, mi estilo de vida y ahora no me veo sin que esta sea parte de mí y me llena demasiado. Sin música no vivo”, explicó el joven al hablar con La Teja.

Él toca el trombón, instrumento de viento que asegura haber elegido por su sonoridad, dice que le encanta el tono tan serio y melancólico que puede llegar a tener.

En su familia es el único músico, hasta ahora, pero sus padres lo apoyaron desde que dijo que quería integrar la banda del cole.

En junio anterior, mientras recibía clases en el Centro Cultural Costarricense Norteamericano, una profesora le pasó un correo contándole que la Embajada de Estados Unidos, junto con el Instituto de Música Curtis, estaban buscando jóvenes talentos por lo que, sin nada que perder, se mandó al agua a probar suerte.

Lo que debía era grabar un video de él interpretando dos canciones, para audicionar en línea y mandó “Panis angelicus” y “Morceau symphonique” y hace dos semana le avisaron que había sido seleccionado con una beca equivalente a $2000 (1.200.000 colones) para ser parte del programa “Promising Artist of the 21st Century” (artista promesa del siglo 21).

Para ello contó con la ayuda de su profesor privado, Diego Jiménez, tubista de la Universidad de Costa Rica (UCR) quien lo ayudó a hacer la grabación.

“Me lo tomé con una alegría enorme y fue un ‘shock’ muy grande. Estoy encantadísimo”, dijo el vecino de San Francisco de Goicoechea.

Tres semanas

La beca consiste dura tres semanas (del 11 de julio de al 1 de agosto), ahí estará en una especie de campamento en el que recibirá una hora de lecciones durante tres días a la semana con prestigiosos músicos estadounidenses.

Instituto de Música Curtis ubicado en Filadelfia, Estados Unidos es uno de los más prestigiosos del mundo. Foto Cortesía
Instituto de Música Curtis ubicado en Filadelfia, Estados Unidos es uno de los más prestigiosos del mundo. Foto Cortesía

Las lecciones son de manera virtual por culpa de la pandemia por el coronavirus.

Él forma parte de un grupo de 200 alumnos de otros rincones del mundo como Vietnam, China, Taiwán, Colombia y las clases son en inglés.

“Tengo clases con maestras de música, algunos pianistas y con profesionales que tocan en la Orquesta Sinfónica de Filadelfia y la Sinfónica Nacional de Estados Unidos, es un nivel bastante grande y hoy (martes 14 de julio) recibí mi primera clase”, contó Herrera.

Jason es el mayor de dos hijos, su hermana Angie tiene 15 años. Además de la música dice estar interesado en el mundo de las computadoras y espera este año poder ingresar a la Universidad Nacional a estudiar Educación Musical.

“Quiero seguir estudiando que al final eso es lo que deja algo en la vida”, dijo.

Jason admite que cuando aplicó no tenía mucho conocimiento del instituto, pero fue su profe de trombón el que le dijo que era uno de los mejores conservatorios del mundo en este momento.

Jason salió del colegio Napoleón Quesada el año anterior. Foto: Cortesía
Jason salió del colegio Napoleón Quesada el año anterior. Foto: Cortesía

Él es el único miembro de una escuela municipal que obtuvo la beca.

Jason comparte honores con otros tres costarricenses más: María Paula Mora de Tibás, estudiante del corno francés, José Sequiera, de Guápiles y Pablo Cerdas, ambos estudiantes de violín.

Jason y Pablo fueron becados directamente por el instituto gringo, mientras que María Paula y José recibieron el beneficio gracias al Centro Cultural Costarricense Norteamericano.

Hace dos años, otros dos estudiantes (uno de Los Cuadros, en Purral y otro de Mata de Plátano) también ganaron la misma beca.

Buen respaldo

Para Jason, la guía del maestro Manuel Mora, director de la Escuela Municipal de Música de Goicoechea fue fundamental para conocer cada vez más de música y llegar a ser elegido en este importante campamento.

Annie Sarachan, directora de Iniciativas del Curtis Institute of Music aseveró que recibieron 16 excelentes solicitudes, enviadas en grabaciones en video por parte de los estudiantes para este programa.

“Once músicos fueron seleccionados para pasar a la segunda ronda, por lo que la alta proporción de solicitudes aprobadas tras la primera ronda de revisión es una indicación del talento que existe en Costa Rica, así como el fuerte deseo para trabajar con los músicos”, dijo Sarachan.