Shirley Sandí.11 septiembre, 2020

Saúl Marín es un niño de 4 años con ojos grandes, verdes y hermosos, pero cada vez ve menos.

Saúl Marín sueña con ser bombero.
Saúl Marín sueña con ser bombero.

Él tiene el trastorno del espectro autista (TEA) y una enfermedad visual llamada amaurosis congénita de Leber, la cual le resta visión con el paso del tiempo.

Como el mejor amigo del autismo es la vista (pues así quienes tienen esta condición entienden su entorno) el último padecimiento agrava al primero.

Una de las cosas con la que Saúl calma sus crisis es con luz y música, por eso adora los desfiles de faroles del 14 de setiembre. También le encantan las actividades del Día de la Independencia, sobre todo cantar el himno nacional.

“Desde que empieza el año Saúl pregunta cuándo es setiembre, desde enero pasa en eso. Este año, cuando le dije que ya casi era setiembre, se emocionó muchísimo preguntando si iríamos al parque al desfile de faroles, pero por más que intenté explicarle que este año era diferente por la pandemia, él no comprendía”, nos contó su mamá, Anael Marín.

Esta noche, los bomberos de la estación de Santo Domingo sorprendieron a Saúl, un niño que, por su condición médica ha venido perdiendo gradualmente el sentido de la vista. Hace unos días, su madre, doña Anael Marín, escribió en Facebook, la ilusión con la que Saúl esperaba cada año el mes de setiembre, ya que le llamaba muchísimo la atención las luces de los faroles. Así mismo le pidió a los vecinos de Santa Rosa de Santo Domingo que, el 14 de setiembre pasaran frente a su casa con faroles, ya que posiblemente para el próximo año su hijo ya no tendría la capacidad de verlos. Ante este llamado de la madre, los bomberos decidieron darle una sorpresa al niño llevándole no solo un farol de luces led y con la forma de una unidad de bomberos, también le obsequiaron una réplica de las capas y pantalones de protección que usan los bomberos para atender una emergencia. Familiares de Saúl, los bomberos y los vecinos compartieron, con todas las medidas de seguridad del COVID, con el niño, quien con esfuerzo logró ver las luces de las unidades que tanto le gustan. Entrevistas: Luis Chaves, Jefe de Batallón Alejandro Quirós, bombero de Santo Domingo Anael Marín, mamá de Saúl Juan Carlos Cartin, tío de Saúl.

Posted by Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica on Wednesday, September 9, 2020

“Para él el desfile es como cuando se va la luz o la noche es muy oscura y uno ve luciérnagas, es como mágico. Yo siento que es lo que él ve. El año pasado en el desfile no se cambiaba por nadie viendo para todos lados las luces, escuchando el himno y las sirenas de los bomberos. Fue un día lleno de emoción y felicidad. Él quería volver a vivirlo y mi ilusión es que él tenga recuerdos bonitos”, añadió la madre.

4 añitos tiene el niño Saúl Marín
Preocupación

El domingo pasado doña Anael sintió que su hijo ya veía menos porque no la reconoció, aunque pasan todo el día con las luces encendidas.

Esto preocupó a la mamita, quien teme que el próximo año seguramente Saúl ya no podrá disfrutar del todo sus amados faroles.

Por eso publicó en su Facebook una solicitud a sus vecinos de Santo Domingo de Heredia, diciéndoles que si iban a hacer farolitos que por favor pasen frente a su casa para que Saúl los viera.

Este fue el uniforme que le regalaron y no se quería quitar.
Este fue el uniforme que le regalaron y no se quería quitar.

Ellos viven en un barrio alejado conocido como La Rinconada, en Santa Rosa. Deben caminar kilómetro y medio para tomar el bus.

Esa publicación movió corazones en la estación de bomberos de Santo Domingo, donde se organizaron este 9 de setiembre para darle a Saúl una linda sorpresa en su casa.

Llegaron varios camiones a alegrarle el Día del Niño a este valiente.

Saúl se durmió con los camioncitos que le regalaron.
Saúl se durmió con los camioncitos que le regalaron.

Le llevaron un farol de luces led con la forma de un camión de bomberos, también le obsequiaron un uniformito, una réplica de las capas y pantalones de protección que usan los bomberos para atender una emergencia.

Durante la visita, familiares de Saúl, los bomberos y los vecinos compartieron, con todas las medidas de seguridad.

“Como mamá no puedo explicar la sensación que hay en mi corazón por ese gesto. Va mas allá de lo que es amor”, Anael Marín, mamá

"Yo simplemente pedí algo sencillo y con miedo de que respondieran con cosas conchas. Pero fue más que un sueño hecho realidad, fue el acto de amor más grande de este mundo, mi niño no se cambiaba por nadie”, comentó la mamita.

Saúl quedó tan feliz que quería dormir con el traje puesto.

Momento en que los bomberos de Santo Domingo le hicieron la visita.
Momento en que los bomberos de Santo Domingo le hicieron la visita.
Desfile pequeñito

Doña Anael aún está con el gusanillo de hacer un minidesfile en su barrio, sacará a Saúl con su farol y dará un par de vueltas. A las 6 p.m. cantarán el himno.

Les dirá a los vecinos que así lo quieran que lleguen frente a su casa, se presenten y muestren su farolito.

Doña Anael asegura que ni la pandemia puede hacernos olvidar un día tan importante para nuestro país.

“Si yo pudiera me saco los ojos para que Saúl disfrute muchos 14 y 15 de setiembre más. La gente se queja porque no puede ir a la playa y ni siquiera piensan que hay mucho niño con necesidades especiales que no puede ir la escuelita, al doctor, a sus terapias, están encerrados, perdiéndose muchas cosas maravillosas”, comentó la mamá.

Samuel ve como si tuviera binoculares y estuviera borroso. La luz le ayuda a distinguir formas.
Samuel ve como si tuviera binoculares y estuviera borroso. La luz le ayuda a distinguir formas.