Karen Fernández.5 septiembre, 2018
Programa entre el MEP y Florida Bebidas busca educar a niños, educadores y padres de familia en estilos de vida saludables. Foto: shutterstock
Programa entre el MEP y Florida Bebidas busca educar a niños, educadores y padres de familia en estilos de vida saludables. Foto: shutterstock

Una misteriosa situación arrojó el censo de Peso y Talla hecho por el Ministerio de Salud y el de Educación en todas las escuelas del país.

Según las cifras, cuatro de cada diez chiquitos de los cantones de Atenas, Puriscal, San Mateo y Hojancha son gorditos.

Sin embargo, las causas de esta mayor obesidad infantil en estos cantones son un misterio.

“Al ser la obesidad una enfermedad multifactorial (producida por muchas causas) deben analizarse todo tipo de variables, desde la pobreza o incidencia de desnutrición en algún momento de su vida, inclusive desde el periodo intrauterino hasta el consumo de la lactancia materna exclusiva.

“También las horas de actividad física diaria y la práctica de deportes, horas de actividades pasivas ( frente al tele, videojuegos, compu o celular), horas de sueño, antecedentes patológicos personales y genética familiar, frecuencia de consumo de tiempos de comida y tipo de alimentos”, explicó, mediante un correo electrónico, el ministerio de Salud.

Agregó que también influye el entorno social: si tienen familiares obesos y un patrón de alimentación con predominio de cereales, lácteos, alimentos azucarados y grasas, además de escaso consumo de frutas, vegetales y pescado.

Sin embargo estas respuestas son muy generales. A ciencia cierta no saben por qué en esos cuatro cantones hay más gorditos que en los restantes 78.

Adriana Alvarado, del Centro Nacional de Nutrición, explicó que es común que en las zonas rurales, como lo son estos cuatro cantones, los papás tengan malos hábitos alimenticios y los heredan a los chiquitines.

Por ejemplo, comen tres veces al día (desayuno, almuerzo y cena), pero se sirven unos platotes hasta el copete. En lugar de servirse poquito y hacer meriendas entre cada comida, que es lo que recomienda la nutricionista.

Según Alvarado, otra práctica común en zonas rurales es que los niños consuman alimentos con mucho azúcar.

Sin embargo, de los 82 cantones, no solo esos cuatro son rurales, es decir, la pregunta ¿por qué allí hay más gorditos? sigue sin respuesta.

El ministerio de Salud agregó que según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2013 los cantones rurales tienen mayor disponibilidad de cereales (arroz, maíz, pan, pastas), grasas y azúcares que en la Gran Área Metropolitana y es parte de las relaciones que quieren estudiar con la encuesta Colegial de Vigilancia Nutricional y Actividad Física 2018 que están realizando actualmente y cuyos resultados estarían a inicios del 2019.

Ni tan dispares

Tratando de hallar respuestas, encontramos que en los cuatro cantones citados los índices de Desarrollo Humano los colocan en los primeros lugares. Atenas (6), San Mateo (10) Hojancha (18) y Puriscal es el más alejado (40), pero aún así está a mitad de la tabla compuesta por 82 cantones.

“Es interesante y curioso que estos sean los cantones con más obesidad, pero podría deberse al cambio en los patrones de consumo y que están más expuestos al sedentarismo que antes. Uno podría pensar que Hojancha junto a otros cantones guanacastecos presenta un rezago social, pero en realidad está entre los primeros 20 lugares. Habría que revisar también el compromiso que las municipalidades tienen en atención de la población en riesgo social (comedores escolares, Cen Cinai )”, explicó Guillermo Acuña, sociólogo y director de Idespo.

Acuña no descarta que la pobreza sea un factor para explicar por qué hay tantos gorditos en estas comunidades, ya que la población no tendría acceso a profesionales que les enseñen cuál es una alimentación balanceada, ni tienen ingresos para lograrla sino que comen lo que Dios deparó ese día.

Papás sin hacer caso

Ante este descubrimiento, el MEP junto con FIFCO (Florida Bebidas) desarrollaron el programa de Consumo Inteligente Integral para educar sobre estilos de vida saludables a través de charlas y juegos que entre el 2017 y 2018 han alcanzado a 8.000 niños y 130 padres de familia.

“Según la experiencia que hemos tenido con las visitas a los centros educativos se tiene un poco de conocimiento sobre hábitos alimenticios saludables, pero no se están poniendo en práctica y por más esfuerzos que se hagan para que coman más saludable, si no se ejercitan (60 minutos diarios), no vale de nada”, contó Carolina Villalobos, nutricionista asesora del programa de Florida y el MEP.

MEP promueve estilos de vida saludables

Manos a la obra

Poniendo en práctica los siguientes consejos puede mantener el peso adecuado:

  • Comer en casa, pero cuidar la forma como se preparan los alimentos
  • La clave está en la calidad, cantidad y variedad de alimentos que se cosuman. Controlar el uso de azúcar, grasas y sal para todos, en especial con los niños.
  • Entienda que no es la misma cantidad de comida la que necesita un niño en edad preescolar, escolar o adolescencia
  • Incluya muchos nutrientes, entre más color tenga el plato, mejor
  • Compre las frutas y verduras de temporada para aprovechar que están baratos
  • Hacer actividad física en familia como juegos tradicionales, tener una cuerda en casa, salir a caminar los fines de semana, llevar clases de baile, usar más las escaleras, salir a dar una vuelta al parque padres e hijos.
  • Hacer una lectura correcta de las etiquetas nutricionales para elegir comida beneficiosa para los niños
  • Comer en familia al menos una vez al día y tener siempre disponibles frutas y verduras y comerlas
  • Entre más azúcar y carbohidratos coman, más se le abre el apetito
  • Muchas veces los niños confunden el hambre con la sed, si dicen que siguen con hambre después de comer, deles agua.